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Funeraria del Angel Van Nuys

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OBITUARY

Francisco Mora de la Luz

19 May , 192327 September , 2019
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Francisco Mora de la Luz was born on 19 May , 1923 and passed away on 27 September , 2019.

  • FAMILY

  • Maria Concepcion Beltran, Esposa (deceased)
  • Ester Mora, Hija (deceased)
  • Eva Mora, Hija
  • Graciela Mora, Hija
  • Mario Mora, Hijo
  • Francisco Mora, Hijo (deceased)
  • Adan Mora, Hijo
  • Lucia Mora, Hija
  • German Mora, Hijo
  • Sergio Mora, Hijo
  • Elias Mora, Hijo
  • Juan Mora, Hijo
  • Joel Mora, Hijo
  • Apolonio Mora, Hijo
  • Aristeo Mora, Padre (deceased)
  • Felipa De la Luz, Madre (deceased)
  • 38 NIETOS
    28 BIS-NIETOS
    3 TATARA-NIETOS

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  • Velacion Wednesday, 2 October , 2019

Memories

Francisco Mora de la Luz

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Biography

Existen hombres forjados por las buenas y a veces difíciles situaciones de la vida que saben aprender de sus experiencias y luchar siempre por ser mejores y darlo todo por los suyos. Así fue Don Francisco Mora de la Luz, un hombre de sabios y simples consejos, leal y comprometido.

Don Francisco Mora de la luz nació el 19 de Mayo de 1923 en Paredes, una ranchería de Cómala, ese pueblo que todos recordamos como nuestra tierra. Fue un mexicano que amo la tierra que le daba el sustento. Sus padres Aristeo Mora y Felipa [a de la Luz partieron pronto, y tuvo que crecer sin el apoyo de sus padres. Y aunque su infancia fue dura, supo aprender que trabajo y la honestidad eran la mejor manera de salir adelante. Su casa fue el campo y su techo la sombra de un árbol y sus compañeros los libros, y el ganado que pastaba en las praderas.

Realizo diversos trabajos y vivió muchas aventuras y desventuras que todos tuvimos la oportunidad de escuchar muchas veces en interminables y amenas platicas familiares. Pero un día cuando decidió “irse al barco”, como él decía, fue a despedirse del campo y la naturaleza que le daba diva y se encontró con una noble muchachita que pronto se vertería en su esposa.

Muchas veces lo escuchamos contar la historia del primer encuentro con el amor de su vida, su esposa Ma. Concepción Beltrán. Ella fue su compañera de vida, una buena mujer que supo estar con él, como reza el discurso matrimonial, en lo próspero y lo adverso, en la salud y la enfermedad, amándolo y Respetándolo todos los días de su vida.

Juntos formaron una familia y tuvieron 13 hijos: Esther, (que murió a temprana edad), Eva, Graciela, Mario, , Francisco, Adán, Lucia, German, Sergio, Elías, Juan, Joel y Apolonio Mora Beltrán. Para Don Francisco y su esposa no debe haber sido fácil sacar adelante una familia tan grande, lo que si sabemos es que fue un hombre que trabajo duro para sacar adelante a su familia, como se usaba en aquellos tiempos, trabajando la tierra de sol a sol, movido por el amor a su familia.

Por años 70, sus hijos Mario y Francisco emigraron a los Estado unidos para buscar mejores condiciones de vida. También Don Francisco Mora en varias ocasiones vino a los Estado Unido a trabajar para buscar el sustento para su familia. Y poder construir una casa más adecuada para sus esposo e hijos. Con los anos la mayoría de sus hijos emigraron a la nación americana.

Fue a principios de los 90’s cuando Don Francisco Mora dos dolorosas perdidas. Primera la muerte repentina de su hijo Francisco Mora Beltrán, quien era un joven emprendedor y responsable y un hijo amoroso con sus padres.

Poco después el 15 de enero de 1991 falleció su amada esposa Ma. Concepción Beltrán. Dolorosos Sucesos que pudo sobrellevar por el apoyo de sus hijos y su carácter, tenacidad y residencia, que siempre lo ayudaron a levantarse de las dificultades y seguir adelante trabajando y viviendo con rectitud.

Después de un corto tiempo sus hijos y nietos regresaron a los Estado Unidos y se quedó en compañía de su hijo menor Polo Mora, vivían juntos en la casa familiar en Cómala y también disfrutaban de pasar tiempo en su Rancho de Agosto.

Don Francisco amaba la tierra, la naturaleza y los animales del campo. Fue agricultor y también le Gustaba tener ganado. Pasaba la mayor parte de su tiempo en “Rancho de Agosto”, trabajando la tierra Cuidando sus animales. Siempre aconsejo a sus hijos y amistades disfrutar del campo, cuidar a los animales y el agua, y siempre trato de inculcar a su familia el amor por la naturaleza.

Con el tiempo y casi todos sus hijos vivían en los Estados Unidos, a excepción de German Mora. Así que Fon Francisco vivía solo en Cómala y recibía la visita de sus hijos, quienes siempre de una u otra manera estuvieron al pendiente del él y en constante comunicación. También pasaba algunas temporadas en los Estado Unidos visitando su familia y conviviendo con sus hijos, nieto y bisnietos. Don Pancho, como le decían, forma una gran familia, tuvo 13 hijos, 38 nietos, 28 bis-nietos y 3 tataranietos durante su larga vida de 96 años.
Además de la naturaleza y la convivencia con su familia, Don Pancho tenía otra pasión, la lectura, y aunque apenas si curso el 3er grado era un ávido lector. Siempre disfrutaba de leer diferentes tipos de libros, le gustaba leer el periódico, el buletin del pueble y lo que tuviera al alcance. Tal vez será por eso que tenía un platica muy amena y siempre buenos consejos para todos los que tuvimos la fortuna de chalar con él. Fue también el amor por la lectura lo que dio a Don Francisco la fortuna de gozar de una plena lucidez mental hasta el último día de su vida.

Asimismo, era un hombre religioso que siempre tuvo fe en Dios la Virgen y un fiel devoto a la Santísima Trinidad. Siempre puso su fe y confianza en Dios y platicaba de los milagros que había recibido a lo largo de su vida. Hasta el último momento siempre se encomendó a Dios y vivió con resignación Y fortaleza sus sufrimientos.
Sus últimos cinco años de vida Don Pancho vivió en los Estado Unidos, pues tenía la residencia de de este país. Fue un guerrero que lucho con fortaleza y paciencia los embates de la vejez y la enfermedad. Primero bajo los cuidados de su hija Graciela, quien lo recibió en su casa y lo cuido con
Amor y conto un tiempo con el apoyo de su hermana Lucia. Y después en un hogar de cuidado, por las dificultades de su estado de salud, pero sus hijos y familiares siempre estuvieron pendientes de él y lo acompañaron hasta el ultimo día. Pues él sus ganarse el amor de su familia y sobre todo el respeto y la admiración de los suyos. Don Francisco Mora partió hacia el descanso eterno el viernes 27 de septiembre del 2019 a la edad de 96 años.

Don Francisco Mora de la Luz fue un hombre sencillo y sabio a la vez, estricto, pero también amoroso, recto, pero también aventurero en su juventud, tranquilo, pero siempre activo, respetuoso pero Defensor de sus ideas e ideales. Y son precisamente estos contrastes la que lo hicieron ser un hombre en toda la extensión de la palabra, que supo amar a su familia y vivir con dignidad hasta el final.

Nosotros, y su familia, nos quedamos con sus enseñanzas y su cariño y aunque ahora nos tocó despedirnos, nos quedamos con la esperanza de un día volvernos a encontrar y con tranquilidad De que ahora Papa Poncho descansa en paz. Ojalá que siempre le demostremos que podemos ser la familia que él siempre quiso que fuéramos, porque ahora siempre nos cuidara desde el cielo.

Descanse en Paz Don Francisco Mora de la Luz




Faby (Lupita) Olmos
Hoy el cielo gano un ángel. Sus alas y estaban listas para volar… pero mi con razón nunca estuvo listo para verlo partir. Me despido de usted con tristeza, pero al igual con tranquilidad porque sé que ya podrán descansar en paz. Me ha dejado los más lindos recuerdos y sus historias que nunca olvidare. Y lo más importante me ha dejado una gran familia.
Dios lo tendrá bajo su custodia, pero yo siempre lo tendré dentro de mi corazón. Lo extrañare mucho y algún día nos volvernos a ver.
Lo quiero mucho Papa Pancho
Lupita




Polo Mora

Gracias papa por el regalo de la vida, gracias a usted y mi mama por su ejemplo. Gracias por haber sido el mejor papa que pude haber tenido, por ensenarnos el amor a la familia.
Siempre recuerdo su apoyo cuando mi mama partió hacia el cielo, porque ese día sentí que no lo iba a resistir, y se venía el mundo encima y usted con su fortaleza carácter y prudencia supo consolarme y hacerme entender que todo lo nace muere, que es la ley de la vida. Recuerdo que en ese tiempo que nos quedamos solos, usted y yo, después de que mis hermanos mayores regresaron a los Estado Unidos me entre en una gran depresión, deje la escuela, aunque usted me pedía que no lo hiciera y seguimos trabajando y gracias a sus consejos y su fortaleza salimos adelante.
Recuerdo que después de nuestras labores en el Rancho de Agosto platicábamos tomando café, que a usted tanto le gustaba y recuerdo que, aunque no había luz eléctrica, entre la oscuridad de la noche y en ocasiones con la luz de los relámpagos, el sonido de la lluvia interrumpía nuestras largas conversaciones y aunque uno de mis mayores temores era la oscuridad, por la reciente perdida de mi mama, estando a su lado me olvidaba de todos mis temores.
Recuerdo los amaneceres tan bonitos junto a usted rodeado de la naturaleza que tanto cuidaba y disfrutaba, el olor de las flores silvestre y el ruido de los árboles y el viento y el bramido de sus vacas que cuidaba con dedicación.
De nuevo gracias y digo siempre gracias porque era una de las palabras que usted más usaba y me enseñó a decir. Gracias por que después de un tiempo que estuviéramos juntos, cuando decidí venirme a los Estados Unidos para estar con el resto de mis hermanos usted me dio su apoyo y bendición para esa larga y peligrosa travesía, y aunque nos separamos físicamente, emocional y sentimentalmente siempre Estuvimos juntos, porque siempre estuvimos en comunicación. Son tantas las bonitas experiencias y recuerdos que tengo de usted que podríamos hacer un libro. Por ultimo gracias por ser mi padre y haber sido mi mejor amigo. Quiero siempre recordarlo como el gran ser humano que fue siempre llevare en mi corazón lo que vivimos juntos y tratare de vivir con su ejemplo.
Gracias por siempre preocuparse por mí y toda nuestra familia y aconsejarnos hasta el día de su partida.
Vivirá siempre en mi corazón

Polo Mora




Polo Mora y familia

Gracias Papa Pancho por el tiempo que estuviste con nosotros, gracias por tus consejos y por todo tu cariño. Dejarte iré no es fácil, pero nos reconforta el saber que ya descansas en las manos de Dios.
Gracias por tantas bonitas experiencias que llevaremos siempre con nosotros, con las que nos harán
Recordarte siempre. Gracias por” los papelitos para Emiliano”, que también le Itzel. Gracias por que de ese modo infundiste en ellos el amor por la lectura.
Gracias Don Pancho por hacer de Polo un hombre recto y amoroso con su familia, con su ejemplo y consejos.
Gracias por todas las charlas amenas que tuvimos, en ellas nos compartiste tú vida y tus consejos.
Vamos a extrañar el domingo ir a visitarte, pues era parte de nuestro día en familia.
Sabemos que siempre estarás con nosotros porque te llevamos en nuestro corazón.
Descanse en Paz Papa Pancho, te queremos para siempre
Polo. Laura, Emiliano, Itzel, Tere



Adela Díaz
Papa Pancho, yo Adelita, como usted me llamaba. Mi corazón se destrozó al mirarlo que sufría y más al ver como se desprendió como una palomita volar hacia lo más bonito, hasta el cielo, q los brazos del Señor y siempre recordare con todo mi corazón como fue conmigo, que siempre me recibía con una sonrisa y un corazón de oro. Papa Pancho no olivare cuando era una niña y usted sentadito cruzaba sus piernas y me paseaba como un caballito.
Gracias por traerme a Los Ángeles, y cuidarme, no tengo palabras, muchas gracias Papa Pancho.
Me siento muy orgullosa de usted y afortunada de tenerlo como abuelito y darle el último adiós hasta el final. Usted siempre fue un guerrero hasta el final y ahora que está en brazos del Dios estoy feliz porque ya no está sufriendo, pero al mismo tiempo estoy triste porque ya no está con nosotros.
Lo amo Papa Pancho hasta la eternidad y vivirá en mi corazón por siempre.
Adela Díaz




Eva Mora

Papa estoy muy agradecida contigo porque fuiste un buen padre conmigo y con todos tus hijos. Nos criaste con muchos sacrificios, te agradezco todo lo que hiciste por nosotros. Yo te quise mucho y aunque te di algunos problemas yo sé que tú me perdonaste, siempre vas a estar en mi corazón.
Recuerdo cuando íbamos al Rancho de Agosto y cortábamos cerezas del árbol que estaba cerca de la casa y las disfrutábamos juntos.
También me acuerdo cuando íbamos a Paredes contigo, mi mama y los niños y allá la pasábamos felices contigo. Son bonitos recuerdos que llevo siempre conmigo.
Yo sé que desde allá donde estés, nos estas cuidando a todos, a la gran familia que tuviste, somos lo somos gracias a ti.
Gracias Papa, tu hija que tanto te quiere
Eva Mora




Rene, Juan, Esther,
Siempre recuerdo el cariño y cuidado que mi abuelito Pancho tuvo con nosotros tres, cuando
Nos trajo para los Estados Unidos. Era el año 1982, yo tenía nueve años, Juan Ocho y Esther cinco.
Nunca olvidare cuando salimos de la Central de autobuses de Colima. Desde ese momento mi Papa
Pancho nos cuidó hasta llegar a Tijuana.
En Tijuana mi abuelito trato de encontrar un hotel que fuera apropiado para tres niños, porque como
Todos sabemos Tijuana puede ser una cuidad peligrosa para aquellos que son forasteros. Bueno pasaron unos días en Tijuana y recuerdo que mi abuelito se preocupaba porque no encontraba un coyote que tuviera cuidado con nosotros. Me acuerdo una mujer (coyote) nos preguntó si podíamos correr y mi abuelito no estuvo de acuerdo con esa idea de correr en la frontera.
Afortunadamente mi Papa y Mama encontraron a una pareja de Los Ángeles que nos ayudaron a pasar. Pero tengo que agradecer a mi Papa Pancho por es cuidado, amor y compasión que tuvo con sus tres nietos (Juan, Esther y Rene)
Gracias Papa Pancho
Rene Torres