Nacistes el 24 de mayo de 1924 y te fuiste hoy sin murmurar una palabra, pero con una paz interior porque ahora tu espirítu está con nuestro Señor en los cielos.
Tu partida hoy es muy triste y dolorosa para nosotras, querida madre, pero nos llena de orgullo a decirte que fuistes una madre excepcional, madre trabajadora, madre comprensiva y madre muy amorosa. Fuistes una buena amiga con las que te conocieron y le servistes a todos los que te solicitaban tu ayuda.
Vas a dejar muchas huellas para con nosotras y todos los que te conocieron. Estrañaremos tus chistes y tu inmensa alegría. Quisieramos decirte muchas, muchas cosas lindas, pero ya tu lo sabes porque siempre te lo deciamos.
Sabrás que te queremos con todo el corazón y nunca, nunca te olvidaremos.
Tus hijas
Judith y Celeste