Luis Alberto nació el 1 de julio de 1997 en California. Desde muy joven se distinguió por ser un hombre respetuoso, amable y responsable. Su sonrisa sincera y su noble corazón dejaron una huella imborrable en todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo. Fue un hijo ejemplar, esposo amoroso, padre dedicado, hermano solidario y amigo leal.
Amaba profundamente a su familia. Deja en este mundo a su querida esposa, Olga, y a su amado hijo, Luis Miguel, quienes fueron el motor y la mayor alegría de su vida. También deja a sus padres, Eliaser y Erika Sánchez, quienes lo criaron con valores firmes y mucho amor. Le sobreviven sus hermanos Eleaser, Anahí Jocelyn y Kimberly, con quienes compartió innumerables recuerdos, risas y momentos inolvidables.
Luis Alberto tenía una personalidad alegre y carismática. Amaba la música y disfrutaba bailar en cualquier reunión familiar o con amigos. Era gran admirador de Luis Miguel, cuyas canciones siempre acompañaban sus momentos especiales. También disfrutaba jugar videojuegos en su tiempo libre y compartir esos momentos con quienes más quería. Su pasión por el fútbol era evidente; disfrutaba cada partido y era fanático de la Selección Mexicana de corazón, apoyando con orgullo a su equipo en las buenas y en las malas.
Su partida deja un vacío imposible de llenar, pero su amor, su ejemplo y su recuerdo vivirá eternamente en los corazones de su familia y amigos. Luis Alberto será recordado como un joven trabajador, lleno de sueños, que luchaba día a día por el bienestar de los suyos.
Que descanse en paz.