Sara dejo una huella imborrable en todos los que tuvieron el privilegio de conocerla. Sara fue una persona de fe firme; como Testigo de Jehová, dedicó gran parte de su vida al estudio espiritual y llegó a memorizar la Biblia, demostrando su amor y devoción por sus creencias. Su espiritualidad fue una guía constante que compartía con bondad y ejemplo.
Sara asistió a la guardería Santa Fe, donde fue muy querida y recordada por su alegría y personalidad amable. Siempre mostraba una sonrisa cálida que iluminaba cualquier lugar al que llegaba.
Además, Sara era una gran aficionada al fútbol americano. Disfrutaba con entusiasmo cada partido y apoyaba con orgullo a su equipo favorito, los Dallas Cowboys. Sus familiares y amigos recordarán con cariño los momentos compartidos viendo los juegos, llenos de emoción y entusiasmo.
Sara será recordada por su fe, su dulzura y el amor que compartió con quienes la rodeaban. Su memoria permanecerá viva en los corazones de todos aquellos que la conocieron y la amaron.
Descanse en paz.
Le sobreviven sus sobrinas Maricela Lara (Alejandro), Renata Lara, Alejandra Lara Puente y Fátima Renee Ali.