

Una madre excepcional, siempre dejando su bienestar a un lado para ayudar a sus hijos y familiares. Siempre buena y amigable pero con un carácter fuerte, acompañado de mucho amor. María fue una mujer que a pesar de todo los sufrimientos que la vida le dio, ella creía en las personas, aunque la lastimaran muchas veces. Su amor siempre fue firme. El mayor amor, además de sus hijos, esposo: Jesús, "Chuito", eran las flores. Le encantaba regarlas, pero siempre junto a él, eran un hermoso equipo.
Recordaremos con la gran pasión que cocinaba y nos hacía su famoso sofrito.
Siempre fue la hermana más atenta y preocupada por cada uno de sus hermanos. Amando a toda su familia; adoraba a sus hermanos y hermanas. Siempre pendiente a todos, si veía una persona sin comer le brindaba. Siempre que podía hacía feliz a los demás.
Ella, la más sensible; por cada cosa que pasaba, ella derramaba sus lágrimas. María Virgen Rivera Matos fue la mejor abuela; siempre hizo feliz a sus nietos y siempre preocupada por ellos sin importar su edad. La mejor suegra, pues le daba amor a quien hiciera feliz de sus retoños.
Gracias madre por siempre ser un SER maravilloso. Estarás en muchísimos corazones por qué quien te conoció sabe el gran ser humano que fuiste y quien no te supo apreciar sabrá también la falta que harás.
Te amo mamá, vuela alto.
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0