Paulino Flores nació el 22 de junio de 1953 en Zapotitán de Hidalgo, Jalisco. A los 19 años llegó a los Estados Unidos, donde con esfuerzo y dedicación construyó una vida basada en el trabajo y la familia. Vivió en Los Angeles, Irwindale, y finalmente en Hanford.
Fue padre orgulloso de Lorena, Paul Jr. y Sophia, y un abuelo amoroso que disfrutaba profundamente pasar tiempo con sus nietos. Dedicó más de 30 años a la cocina, oficio que ejerció con pasión. Cocinar para su familia era una de sus mayores alegrías.
Paulino disfrutaba cantar y tocar la guitarra, levantar pesas y cuidar sus plantas y yarda con orgullo. No había algo que no pudiera arreglar. Era un fiel aficionado de las Chivas, los Dodgers y los Raiders. Hombre de fe, vivió con valores firmes y un gran corazón. Su recuerdo vivirá siempre en quienes lo amaron y tuvieron el privilegio de conocerlo.