Fredy querido hermano y bebé lindo, nos dejaste muchos recuerdos lindos sobre todo esa sonrisa coqueta. Gran ejemplo de fortaleza y un valiente guerrero fuiste y seguirás siendo tan especial. No te rendiste fácilmente y contigo aprendimos a valorar más la vida en Cristo Jesús. Ahora ya estás descansando con Mami y Papi. Te extrañaremos chaparrito, cuidaste y entretuviste a tus sobrinos cuando eran niños. Todos crecieron y se hicieron padres y tu igual gracioso, obediente, y a veces gruñón. Fredy amor lindo solo te decimos hasta pronto.