

Bertha Yáñez, te vamos extrañar con todo el corazón. Nos mostraste amor y cariño a todos nosotros. Vamos extrañar tu alegría y tu bella sonrisa que mostrabas cada día. Ya estás en el cielo con tu madre Carmen Hidalgo De la Rosa, con tu esposo Ángel Yáñez, con tus hermanos Rubén y Efrén de la Rosa, al igual que tu hermana Margarita y tu sobrina Silvia que tanto amaste en este mundo.
Casa Everay ha perdido un ángel, tú eras la alegría de cada día en ese lugar. Tus cantos serán extrañados en el silencio que ha dejado tu partida. Cada domingo que ibas a la iglesia, siempre entonabas alabanzas con todo tu corazón. Serás extrañada en Bien Vivir, donde todos te apreciaban. Tu chofer se lleva memorias hermosas de cada día que te transportaba al comedor. Llegaste a ser la reina del 14 de febrero en Bien Vivir. Y seguirás siendo la reina a donde quiera que vayas.
Eras muy talentosa en todo, pero tu mayor virtud es tu corazón lleno de amor para todos nosotros. Siempre ayudaste al que te pedía ayuda. Siempre abriste las puertas de tu hogar al necesitado. Tu hospitalidad era impecable y tu amor era inigualable. Fuiste una mujer muy ejemplar, ética, y razonable.
Eras la ultima de tu generación, tus padres y tus hermanos esperaban por ti en el cielo. Hoy estas con ellos y algún día nosotros también te volveremos a ver. Te vamos extrañar, pero sabemos que nos esperas cerquitas de Dios en la morada celestial de nuestro Padre Eterno Cristo Jesús.
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v.1.18.0