En estos momentos de mi partida agradezco a Dios la oportunidad de vida, de mi familia, amigos, de mis experiencias y de todos los momentos que vivi con ustedes. Recuerden que no es un adios, sino hasta luego. Gracias por acompañarme, y a mi familia en este trance. Agradezco sus oraciones y quw me guarden en sus corazones, mientras no me olviden siempre vivire. Pues como siempre dije: "Tienes que tener un Corazon de pierda."