Nació el 4 de julio de 1949 en La Ciénega Grande, municipio de San Juan del Río. Fue hija de Manuel Gallegos y Tomasa Parra. Desde muy joven mostró el corazón generoso que la caracterizó toda su vida, creciendo junto a sus 12 hermanos, a quienes cuidó y crió como si fueran sus propios hijos.
El 2 de enero de 1966 se casó con el amor de su vida, Bernardo Ramírez. Juntos formaron un hogar lleno de amor en la ciudad de Durango, donde criaron a sus siete hijos y compartieron la alegría de ver crecer a sus nietos. En 1997 se mudaron a Greeley, Colorado, y con el paso del tiempo, todos sus hijos y nietos lograron reunirse en el país de las oportunidades, persiguiendo el sueño de una vida mejor.
Cuca tenía un espíritu fuerte y un corazón inmenso. Llevaba el comercio en la sangre y encontraba alegría en preparar sus ricas comidas para compartir y vender. Amaba enseñar a sus hijas y nietas sus recetas favoritas, diciéndoles con cariño:
“Pónganse a hacer tortillas, y la que no sabe, que practique.”
Mientras muchos se enorgullecen de logros materiales, ella se sentía verdaderamente triunfadora al ver a sus hijos y nietos trabajar, sonreír y disfrutar de su comida. Nos enseñó a ser agradecidos, a no quejarnos, y sobre todo, a dar gracias a Dios por el regalo de la vida.
Su partida deja un profundo vacío en nuestras almas, pero su amor, sus enseñanzas y su legado vivirán para siempre en nosotros y trascenderán generaciones.