

Amada Madre, Abuela, Esposa, Hija, Hermana, Tía y Amiga 7 de julio de 1942 – 27 de junio de 2025
Con el corazón lleno de pesar pero también de profunda gratitud por una vida hermosamente vivida, anunciamos el fallecimiento de nuestra abuela Carmen (también conocida afectuosamente como la tía Carmela), quien partió en paz el 27 de junio de 2025, en la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, rodeada del amor de su familia, ese mismo amor que entregó con generosidad durante toda su vida. Tenía casi 83 años.
Abuela Carmen fue mucho más que madre, abuela, hermana, tía y amiga (y esposa e hija cuando su amado esposo y papás aún vivían); fue el corazón de nuestra familia y la luz en tantas vidas. Con una sonrisa cálida y un espíritu gentil, tenía el don especial de hacer que todos se sintieran vistos, escuchados y amados. Vivió su fe católica profundamente y fue un verdadero ejemplo de espiritualidad fuerte en cada etapa de su vida, dejando una huella profunda tanto en su familia como en sus amistades. Su bondad no era solo una cualidad, sino una forma de vivir, visible en cada gesto, en cada comida preparada con amor, en cada historia compartida y en cada mano que sostuvo en las tormentas y alegrías de la vida.
Nació el 7 de julio de 1942 en Matehuala, San Luis Potosí, México. Desde niña, abuela Carmen mostró una profunda espiritualidad, curiosidad, resiliencia y compasión que llevó consigo a lo largo de su vida. Construyó un hogar donde las risas llenaban los pasillos y donde nadie se iba sin sentirse fortalecido. Dedicó su vida a cuidar y nutrir a los demás —sus hijos, nietos, hermanos, sobrinos, vecinos, amigos y comunidad— y lo hizo con una gracia y generosidad que dejaron una huella imborrable en cada persona que tocó.
Como madre y esposa, fue intensa en su amor, sabia en su guía y tierna en su cuidado. Como abuela, fue fuente de abrazos infinitos, historias mágicas y un apoyo incondicional siempre centrado en Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María. Como hija, hermana, tía y amiga, fue confidente, animadora y un ancla firme ante los vaivenes de la vida.
Encontraba alegría en los momentos simples de la vida: un jardín en flor, una oración en la quietud de la mañana, un canto o lectura de la misa diaria, la risa de sus nietos o disfrutar una buena concha o galleta. Su fe, humildad y fortaleza eran silenciosas pero poderosas, y su gran legado vive en las incontables vidas que iluminó.
Le sobreviven sus amorosos hijos e hija: Francisco, MaryCarmen y Carlos, junto con Lourdes, Santiago y Taty; sus queridos nietos: Paquito, Rodrigo, David, Sarah, Mónica, Andrea, Sofía y Pablo, junto con sus parejas; sus dedicadas hermanas que aún viven Pita, Martha, Tola y Maribel; y un amplio círculo de familiares, sobrinos y amigos que la extrañarán profundamente pero la celebrarán por siempre.
La celebración de la vida de la abuela Carmen se llevará a cabo el domingo 6 de julio en Lakeshore Mortuary en Mesa, Arizona de 4 a 8 p.m. Todos quienes la conocieron están cordialmente invitados a asistir y compartir recuerdos de la mujer extraordinaria que fue. También se celebrará una misa católica (misa de cuerpo presente) el día siguiente, lunes 7 de julio, en Crosier Village en Phoenix, Arizona a las 11 a.m., seguida por una recepción para continuar honrando su vida en este día tan importante que, además, coincide con su cumpleaños.
Aunque nuestros corazones sienten un gran vacío y profundo dolor, nos consuela el saber que ya está en el cielo con su amado Fran (también conocido con cariño como el abuelo Pancho) y sus papás y hermanos difuntos, y el saber que su amor vive en cada acto de bondad que ofrecemos, en cada historia que contamos, en cada oración que decimos, en cada misa a la que asistimos, y en cada vida que ella ayudó a formar o transformar. Abuela Carmen no deja solo recuerdos, sino un gran legado de amor que jamás se desvanecerá.
Descansa en paz, dulce abuela Carmen.
Fuiste un verdadero ejemplo viviente de fe católica, fuiste profundamente amada y siempre, siempre te extrañaremos!!
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
English Obituary
In Memory of Carmen Pliego de Alatorre
Beloved Mother, Grandmother, Wife, Daughter, Sister, Tía, and Friend
July 7, 1942 – June 27, 2025
With hearts full of sorrow but also deep gratitude for a beautifully lived life, we announce the passing of our beloved abuela Carmen (also affectionately known as tía Carmela) who departed peacefully on June 27, 2025, on the Feast of the Sacred Heart of Jesus. She was surrounded by the love of her family—the same love she so generously gave throughout her life. She was nearly 83 years old.
Abuela Carmen was much more than a mother, grandmother, sister, tía, and friend (and wife and daughter, when her beloved husband and parents were still with us); she was the heart of our family and a light in so many lives. With a warm smile and gentle spirit, she had the special gift of making everyone feel seen, heard, and loved. She lived her Catholic faith deeply and was a true example of strong spirituality through every stage of her life, leaving a lasting mark on her family and friends. Her kindness wasn’t just a quality, but a way of life—visible in every gesture, every lovingly prepared meal, every shared story, and every hand she held through life’s joys and storms.
She was born on July 7, 1942, in Matehuala, San Luis Potosí, México. From a young age, abuela Carmen showed a deep spirituality, curiosity, resilience, and compassion that she carried with her throughout life. She built a home filled with laughter where no one ever left without feeling uplifted. She devoted her life to caring for and nurturing others—her children, grandchildren, siblings, sobrinos, neighbors, friends, and community—and did so with a grace and generosity that left an indelible impression on everyone she touched.
As a mother and wife, she was intense in her love, wise in her guidance, and tender in her care. As a grandmother, she was a source of endless hugs, magical stories, and unwavering support always centered on Jesus and the Virgin Mary. As a daughter, sister, tía, and friend, she was a confidante, encourager, and a steady anchor through life’s ups and downs.
She found joy in life’s simplest moments: a blooming garden, a beautiful song, a quiet morning prayer, a hymn or reading at daily Mass, her grandchildren’s laughter, or savoring a good concha or cookie. Her faith, humility, and strength were quiet but powerful, and her legacy lives on in the countless lives she touched.
She is survived by her loving children: Francisco, MaryCarmen, and Carlos, along with Lourdes, Santiago, and Taty; her cherished grandchildren: Paquito, Rodrigo, David, Sarah, Mónica, Andrea, Sofía, and Pablo, along with their significant others; her devoted sisters who are still living—Pita, Martha, Tola, and Maribel—and a wide circle of family, sobrinos, and friends who will miss her deeply but celebrate her always.
A celebration of abuela Carmen’s life will be held on Sunday, July 6 at Lakeshore Mortuary in Mesa, Arizona from 4 to 8 p.m. All who knew her are warmly invited to attend and share memories of the extraordinary woman she was. A Catholic Mass (with her body present) will also be held the following day, Monday, July 7, at Crosier Village in Phoenix, Arizona at 11 a.m., followed by a reception to continue honoring her life on this very special day, which also marks her birthday.
Though our hearts ache, we are comforted in knowing she is in heaven with her beloved Fran (affectionately known as abuelo Pancho) and with her late parents and siblings, and knowing that her love lives on in every act of kindness we offer, every story we share, every prayer we say, every Mass we attend, and every life she helped shape. She leaves not just memories but a legacy of love that will never fade.
Rest in peace, sweet abuela Carmen.
You were a true living example of Catholic faith. You were deeply loved, and you will always, always be missed!
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0