Recordamos con amor la vida de una querida abuela, esposa y mamá, que trajo luz y alegría a todos los que la conocieron.
Su presencia tocó a nuestra familia y amigos de maneras que nunca serán olvidadas.
Aunque sentimos el dolor de extrañarte, encontramos consuelo sabiendo que ahora estás libre de dolor y sufrimiento.
Tu recuerdo es un tesoro que llevaremos siempre, y tu espíritu permanecera en nuestros corazones.
Hasta que nos volvamos a encontrar, esto no es un adiós, sino una promesa de amor eterno.