Ali, dulce Ali. Viviste una vida en la que fuiste y seguirás siempre siendo amada por muchos. En especial por tus hijos, Alicia y Ricardo, Briseida y tus nietos Juan Carlos, Juan Marcos, Juanri, Joey y Dennisse entre otras personas que fueron importantes en tu vida.
Te caracterizabas por tu independiencia y por siempre estar ahí, en especial para tu nietos que eran locos contigo y tus empanadas hechas en casa. Siempre elegante y a la moda. No importante cómo te sintieras, siempre estabas lista para salir a pasear; te encantaba bailar, ir al cine y salir a cenar.
Ahora te unes a la compañía de tu esposo, de tu yerno Juanito, de tu compañero Junior y de otras personas que te amaron en vida y ahora se re-encuentran contigo en el cielo.
Gracias por ser una mujer luchadora, buena hija, buena esposa, buena madre, buena suegra, buena abuela y buena amiga.
Descansa en paz.