Antonia fue una persona amable, querida, aventurera, trabajadora y generosa. A lo largo de su vida, dejó una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla.
En el ámbito profesional, Antonia se jubiló después de una carrera dedicada, dejando un legado de esfuerzo y dedicación.
En su vida personal, Antonia fue madre de 3 hijos, Diana Melendez, Nelson Morales Y Maria Del Carmen Morales, quienes fueron una fuente constante de orgullo y alegría para ella.
Entre sus intereses personales, Antonia disfrutaba de bailar, una actividad que le permitía expresar su espíritu aventurero y su amor por la vida.
Antonia será recordada con cariño y admiración por todos aquellos que la conocieron.