Dedicó hasta su último latido a amar eternamente con entrega incondicional. Hoy, ese mismo amor sirve como motor de inspiración para guiarnos hacia el bien y mantenernos unidos.
Su legado continuará viviendo en sus hijas, Desirée y Janine Laborde Sanfiorenzo, sus nietos, Valerie Janine y Julian Ricardo Infante Laborde, y su yerno, a quien consideraba su hijo, Ricardo A. Infante Méndez.
Recordamos a sus padres: Carmen Luisa Sepúlveda Lugo y Domingo Sanfiorenzo Acosta; sus hermanos y familias: René, John, Santa Iris (Santi), Minerva (Miner), Bárbara (Barbi), Domingo (Guito) y Francisco (Fanchi); sus cuñadas en vida: Margarita Fas Alzamora, Blanca Collazo Nuin e Ilia Ivonne Cacho Tossas; y sus familiares en Córcega, las familias Vincenti-Sanfiorenzo y Vincenti-Ristorcelli.
Agradecemos sus muestras de amor, admiración y solidaridad. Que descanse en paz y continúe brillando en la vida eterna.