Era una persona cariñosa, atento, buen padre y esposo. Siempre hacia lo posible por ver bien a su familia. Tenía un buen sentido del humor y le encantaba compartir.
Era amante de la comida criolla. Su personalidad era llena de luz y siempre nos recordaba cuanto nos quería hasta sus últimos días de vida. Fue el mejor padre y compañero de vida que nuestra familia pudo tener.