

Ramón Antonio no fue la excepción. Fue amado, fue un buen amigo y un ser especial. La familia y los amigos que lo conocieron, recordarán a Ramón Antonio, como una persona excepcional. El viaje de la vida de Ramón comenzó en el pueblo de Comerío, donde nació el 17 de abril de 1949; hijo de Julio Romero y Jesusa Morales. Pasó su niñez y adolescencia en el sector Las Monjas en Hato Rey y luego estableció su residencia en la urbanización Villa Carolina, donde vivió por los últimos 45 años.
Ramón tuvo dos hijos; Ramón A. y Juan A., quienes le dieron la alegría de tener tres nietos; Ramón A., Luis A. y Andria C. También le sobrevive su compañera Marisol González, quien estuvo junto a él por los pasados 20 años. Ramón tuvo muchos hermanos, de los cuales le sobreviven Mery "Tatita", Edelmira, Milagros, Ana Esther y Angel Luis.
Trabajó como Técnico Automotriz para Avis Car Rental, de donde se retiró en el 2006, después de laborar durante 42 años.Siempre fue un empleado modelo, que nunca tuvo problemas. Le encantaba comer; todo le gustaba, pero más que nada, las alcapurrias. Su familia lo recuerda como un hombre bien chistoso, al que le encantaba pegar vellones. Sus mascotas favoritas eran los perros, tuvo varios; Peluso, Susie y Coco. Le gustaba la música romántica y lo salsa de la orquesta La Selecta. Ramón cultivó muchas amistades, siendo sus mejores amigos Freddy Sánchez, Eddie Díaz, Che Miguel Ferrer, Federico Camilo "Talote" y Pepe "Chevron", a quienes ayudó siempre sin pedir nada a cambio.
Aunque le gustaba jugar softball y fue parte del equipo "Los Rebeldes", su mayor pasión eran los autos. Le encantaba correr autos, de ahí su apodo "Tony Bandido", por el nombre de su carro. La mayoría de los corredores de vehículos 8 cilindros de hoy en día, aprendieron mucho de él. Entre sus logros se encuentra ser campeón de la categoría Super Gas en el campeonato de la NHRA del 1987; Ganador del evento categoría Top Sportsman en Aruba en el año 1989; y en el 1993 rompió su propio récord de corredor con 7.86 segundos, en la Pista de Salinas.
Ésta es la vida de Ramón Antonio, la suma del hombre en que él se convirtió. Fue un hombre honesto, bueno, un padre ejemplar y un abuelo maravilloso. Siempre será recordado por su familia y amigos como alguien que era una parte vital de sus vidas y que deja detrás de él una herencia de amistades y muchas memorias atesoradas.
Descanse en Paz
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0