Wanda Josefina Matos Medina nació el 13 de agosto de 1957 y partió el 18 de marzo de 2026, a los 68 años. Residente de San Juan, Puerto Rico, Wanda deja una huella serena y luminosa: la de una mujer amable, amada, devota, generosa y querida, cuya presencia supo convertirse en refugio y cuya memoria permanece como una oración suave en el corazón de quienes la conocieron.
En el silencio que sigue a su partida, queda el eco de su ternura y la profundidad de su entrega. Wanda fue de esas almas que no necesitan alzar la voz para ser recordadas: su forma de estar, de acompañar y de dar, hablaba por ella. Hoy, su vida se contempla como un camino de amor—un amor cotidiano, paciente y fiel—que continúa floreciendo en los recuerdos compartidos y en la gratitud de quienes la amaron.