

Alvaro Pinzón, nacio el 4 de Julio de 1934, en Cali, Colombia, fallecio el 19 de Agosto, 2009 en Granada Hills, California. Hijo mayor del hogar de Alfonso Pinzón Saavedra (Q.E.P.D) y de Elvia Zuluaga Zuluaga ( Q.E.P.D), conformado también por Olga, Ruth, Fabio, Gloria y Ayda. Se graduó de bachillerato como estudiante destacado del Colegio Mayor de San Bartalomé y obtuvo su título de Arquitecto en la Universidad Javeriana de Bogotá en 1960. En 1965 se traslada a Venezuela dónde ejerce su profesión durante 20 años, destacándose el proyecto que a nombre de Venezuela adelantó en Kingston Jamaica. Regresa a Colombia en 1985, donde permanece hasta el año 2000 cuando se traslada a California a vivir cerca a sus hermanos. De su primer matrimonio con María Victoria Medina (Q.E.P.D) tuvo sus dos únicos hijos Carlos Alberto y Olga Cristina. Luego de enviudar se casa en Venezuela con Beatriz Dubuc con quien comparte más de 15 años de su vida. En su regreso a Colombia contrae matrimonio con Elsa Peñuela. Se casó tres veces más. Deja tres nietos Sebastián y Oscar Rafael (hijos de Olga Cristina y Rafael de Córdova) y Diego (hijo de Carlos Alberto y Rosario López). El día de su funeral escribió su hijo: "Quiero en nombre de la Familia de Alvaro, nuestro padre, hermano, tío, y abuelo de nuestros hijos Sebastían, Diego y Oscar Rafael, agradecer su presencia y compañía en estas duras y tristes horas su partida.De Alvaro, de mi padre, recordaré siempre su amor por los estudios, por su carrera, su pasión por la música, los deportes, pero en especial su enorme capacidad de hacer amigos. Una vida marcada por los viajes, por muchos matrimonios, tantos que omito la cifra, y por una decisión y determinación admirable con la cual enfrentó los diversos retos que le planteaba la vida. Siempre tuvo esa disciplina y dedicación seguramente forjada desde la formación del hogar y complementada bajo una educación jesuita en el colegio y la Universidad.Vivió orgulloso de su profesión, de la arquitectura, que asumió como un estilo de vida.Recordaremos su sentido del humor, sus travesuras, sus amores y desamores, sus contradicciones, sus logros pero también sus conversaciones interminables por el teléfono…Fue siempre un curioso de la tecnología, que lo llevó a seguir tomando cursos unos meses antes de su muerte.Un amante de los relojes en todas sus formas, colores y tamaños.Nos deja una enseñanza: la manera hermosa y decidida como enfrentó su partida de este mundo, nunca flaqueó su fe cristiana. Sabía que se enrumbaba a una mejor vida, en compañía de aquellas almas que amamos y con las que ya, seguramente esta compartiendo en el Reino de los Cielos. Dios ha guiado su viaje.Y como en todo viaje, como todos esos que realizaste, te despedimos no con un Adiós si no con un hasta pronto…Y como tú decías….adelante!!! pa trás… ni pa coger impulso…
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v.1.17.0