falta, en verdes pastos él me
hace reposar y adonde brota
agua fresca me conduce.
Fortalece me alma, por el camino
del bueno me dirige por amor
de su nombre. Aunque pase por
quebradas muy oscuras no tengo
ningún mal, porque tú estás
conmigo, tu bastón y tu vara me
protegen. Me sirves a la mesa
frente a mis adversarios, con
aceites tú perfumas mi cabeza y
rellas mi copa. Me acompaña tu
bondad y tu favor mientras dura
mi vida, mi mansion será la casa
del Señor por largo, largo tiempo.
Las lágrimas silenciosas
que cada uno derrama,
como lluvia sobre la tierra,
nutren todo el AMOR que
en vida para ella abundó.
Ahora el trabajo de nuestra
MAMÁ ha terminado;
su labor terrenal ha concluido.
Ella descansa en un sueño
muy tranquilo y ha ganado
una rica recompensa.
Su familia derrama
una lágrima silenciosa,
sus nietos también lloran.
Pero ellos se reunirán
otra vez con ELLA,
cuando la vida eterna nazca.