
Carmen Margarita fue una presencia entrañable para quienes tuvieron el privilegio de conocerla. En su trato se reflejaban la ternura y la compasión, y en sus actos cotidianos se hacía evidente una generosidad serena, ofrecida sin alardes y con genuina consideración por los demás.
Realizó estudios hasta el 9no grado, etapa que formó parte de los cimientos de su carácter y de la manera firme y cuidadosa con la que asumió sus responsabilidades a lo largo de los años.
Dedicó su vida al hogar como ama de casa, con una entrega constante y una atención delicada a las necesidades de su familia. Su devoción se manifestó en el cuidado diario, en la paciencia y en esa forma apacible de sostener a los suyos, haciendo del hogar un espacio de amparo y calidez.
Estuvo casada con Juan M. robles roman, unión que marcó una parte esencial de su historia personal y familiar.
Residente de Bayamon, Puerto Rico, Carmen Margarita deja una huella de afecto y gratitud en la memoria de quienes la quisieron. Su vida, vivida con suavidad, entrega y generosidad, será recordada con honor y profundo cariño.
COMPARTA UN OBITUARIOCOMPARTA
v.1.18.0