

A temprana edad se inició en la profesión de enfermera, labor que amó y desempeño por más de 30 años y aún retirada, siempre decía presente para quien necesitaba de sus servicios.
Se casó con Armando Román Vélez, procreando sus dos orgullos; Armando y Carlos. Quedó viuda en 1977.
Luego de concluidos sus años de servicio público como enfermera, se acoge al retiro para llevar a cabo su rol de abuela, dedicándose en cuerpo y alma al cuido de sus nietos, tanto biológicos como postizos. De este esmerado cuido dejó en ellos huellas inborrables de su incondicional y entregado amor.
Recordaremos a Conchita, mami, abuela, suegra, hermana y amiga, por su gran amor al prójimo, por estar ahí siempre que se le necesitaba, por ese inmensurable amor a sus hijos y nietos y por ese don culinario que nadie podrá emular ni superar.
Adiós, nos veremos luego, tienes el privilegio de estar ante la presencia de Nuestro Señor Jesucristo, pues tu caminar por la vida te ha hecho merecedora de esto.
Te amamos.
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Servicios a cargos de la Funeraria Del Angel Porta Coeli en Bayamon, Puerto Rico.
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v.1.18.0