

David fue hijo de Justo Rivera y Engracia Rolón, y el sexto de nueve hermanos. Entre los recuerdos que compartía con una sonrisa, contaba que salía rumbo a la escuela… y terminaban yéndose al río, como parte de esas travesuras sencillas que hoy se vuelven entrañables al evocarlas.
A lo largo de su vida, David se distinguió por su entrega al trabajo y su disposición constante para resolver. Se desempeñó como cortador de tela en una fábrica de ropa para mujer, trabajó como vendedor, y fue un gran handyman, siempre listo para ayudar con manos hábiles y un corazón generoso. En cada esfuerzo dejó la huella de un hombre trabajador, esforzado y compasivo, de esos que no pasan de largo ante la necesidad ajena.
David compartió su vida en matrimonio con Carmen D. Ortiz Cintrón (Esposa), con quien formó un hogar de amor y ejemplo. De esa unión nacieron sus hijos: Mildred Rivera Ortiz, Rafael Rivera Ortiz, Griselle Rivera Ortiz y Carmen Rivera Ortiz. También fue bendecido con el cariño de sus nietos David Antonio, Cristina Marie, Astrid Carolina y Braulio Loán, y con la alegría de sus bisnietos Julivete, Demian, Juan Antonio y Jaiden Obed. Su legado más claro permanece en esa familia unida que ayudó a sostener con amor, buen corazón y presencia constante.
Entre sus gustos más queridos estuvieron la música y la mesa compartida: le gustaba tocar guitarra y cantar aguinaldos; disfrutaba cocinar como los dioses, y encontraba en el dominó un espacio de risa y picardía, “para trancar el juego”. Amaba la playa, ese lugar donde el tiempo parece ir más despacio y el alma respira con libertad.
En su comunidad de fe, David participaba en la iglesia, cantando en el coro, y se caracterizó por ayudar a todo aquel que tuviese una necesidad. Su forma de estar en el mundo fue la de un hombre amado: generoso sin alardes, servicial sin condiciones, y con una gracia natural que convertía lo cotidiano en motivo de alegría.
Quienes lo conocieron recordarán su espíritu chistoso, sus “maldades” y esa energía hiperactiva que llenaba los espacios. Deja, como herencia, muchos recuerdos, buenas anécdotas, y un ejemplo firme de vida vivida con entrega, humor y compasión.
A nombre de toda la familia, expresamos un agradecimiento especial a nuestra madre, quien siempre estuvo presente en todo su caminar, formando con David un matrimonio ejemplar y lleno de amor para sus hijos y nietos, y para todos aquellos que se acercaban y eran acogidos como parte de su familia.
El servicio funeral para David se llevará a cabo en la Funeraria Álvarez Memorial en Bayamón, P.R. a partir del jueves, 17 de septiembre de 2026 desde las 2:00 p.m. y su eterno descanso se llevará el viernes, 18 de septiembre de 2026 partiendo a las 9:15 a.m. hasta el Cementerio Los Cipreses Bayamón, Puerto Rico.
“Adíos cará.”
FAMILIA
Carmen D. Ortiz CintrónEsposa
Mildred Rivera OrtizHija
Rafael Rivera OrtizHijo
Griselle Rivera OrtizHija
Carmen Rivera OrtizHija
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v.1.18.0