

Con profundo cariño y una sonrisa inevitable, despedimos a Gamalier Fuentes Figueroa, quien nació el 12 de diciembre de 1964 en San Juan, P.R, Puerto Rico, y partió el 29 de junio de 2026 a los 61 años.
Gamalier dejó una huella difícil de borrar: de esas que se sienten en la casa, en la familia y en las conversaciones que, sin querer, terminan en risa y recuerdo a la vez.
Gamalier fue un hombre de trabajo y de palabra, de esos que miran de frente, hablan con honestidad y sostienen lo que aman con constancia. Su valentía no era de espectáculo; era de la vida diaria, de levantarse, seguir, y hacerlo con paciencia y buen corazón.
Tenía esa sabiduría que no se impone, sino que acompaña, y una generosidad que se notaba más en lo que hacía que en lo que decía. Y sí: el sentido del humor lo llevaba puesto, como quien sabe que reír también es una forma de resistir.
En su historia también vive el amor: estuvo casado por 29 años con el amor de su vida, Alexandra. En ese compromiso se vio su entrega—firme, leal y devota—y esa manera suya de estar presente, con ternura, con compasión, y con la calma de quien sabe cuidar.
Fue fan del baloncesto, cantante y cocolo de corazón; y en esas pasiones se le notaba el espíritu aventurero, la alegría y esa chispa que hacía que cualquier momento pudiera volverse un buen recuerdo. Gamalier disfrutaba la vida con ganas, con entusiasmo, y con esa positividad que contagiaba incluso cuando el día venía difícil.
Su legado también se escribe con coraje. Fue un guerrero hasta el fin: sobreviviente de cancer del colon y de varios accidentes que marcaron su cuerpo, pero nunca cambiaron su amor por la vida. Luchador y guerrero, resiliente sin perder la ternura, enseñó—sin discursos—que la fortaleza puede ir de la mano con la bondad.
Le sobreviven su madre, Isabel Figueroa; su esposa, Alexandra Rodríguez; su hermano, Vincenzo Fuentes; su hermana, Wilsa Fuentes; y su hija querida y luz de sus ojos, Milena J.
Quienes lo amaron saben que, al recordarlo, no habrá solo lágrimas: también habrá anécdotas, carcajadas, y ese calor familiar que “Gamalier” sabía dejar en cada lugar.
Su vida fue querida, su presencia fue amada, y su recuerdo seguirá haciendo compañía.
FAMILIA
Isabel FigueroaMadre
Alexandra RodríguezEsposa
Vincenzo FuentesHermano
Wilsa FuentesHermana
Milena J.Hija
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v.1.18.0