Marcelino Lugo Fuertes, de 80 años, nació el 13 de diciembre de 1945 en Bayamón, Puerto Rico, y falleció el 6 de agosto de 2026. Deja una huella profunda en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y quererlo.
A lo largo de su vida, Marcelino fue un hombre de trabajo constante y manos firmes: se desempeñó como técnico de fibra óptica con la Telefonica de PR por más de 30 años.
En cada jornada se reflejaban su honestidad, su sentido del deber y esa generosidad silenciosa con la que solía ayudar sin hacer alarde. Su vocación de servicio también se manifestó en su faceta como veterano del ARMY sirviendo a su país, ejemplo de valentía serena, resiliencia y lealtad.
En el hogar, Marcelino fue un pilar querido y profundamente apreciado. Le sobreviven sus dos hijos, Janice Lugo y Marcelino Lugo, y sus hijos de crianza Reinaldo Robles, Fernando Robles y Aracelis Robles. En su manera de estar presente—con bondad, compasión y una fe constante—se hizo evidente el amor con el que supo acompañar y sostener a los suyos.
Quienes lo recuerdan también evocan su calidez y ese humor oportuno que aligeraba el camino, incluso en los días difíciles. Como siempre solía decir Mark o mejor conocido también como Junior: “Pasito a pasito se llega lejitos y estoy como Coco, pero no rancio”. En esa frase queda retratada la sabiduría sencilla de una vida vivida con paciencia, ánimo y corazón.