

Con profundo respeto, anunciamos el fallecimiento de Rosalia Rivera Soto, quien partió el 11 de octubre de 2026, a los 99 años de edad. Nació el 2 de septiembre de 1927 en Bayamón, Puerto Rico, y residió en Bayamón, Puerto Rico. Su vida fue reflejo de un corazón generoso y compasivo, sostenido por una fe firme y una sabiduría serena que dejó huella en quienes tuvieron el privilegio de conocerla.
En sus años tempranos vivió en el Barrio Zonadora de Guaynabo. Alcanzó el noveno grado y se desempeñó como costurera, oficio que honró con dedicación y esmero, mostrando en lo cotidiano esa atención amable que la caracterizaba.
Compartió su vida con Raymón Deen, a quien describía como una persona amorosa y cariñosa. A él le gustaba pilotear en su avioneta, y juntos viajaron a muchos lugares; ella hablaba con especial cariño de esos viajes, guardándolos como tesoros que la acompañaron siempre.
Disfrutaba cocinar, visitar la Iglesia y ayudar al prójimo. Su presencia se distinguía por la disposición fiel de servir, y por una bondad que se expresaba con sencillez: una visita, una oración, una ofrenda, una palabra oportuna. En su comunidad, fue apoyo para los necesitados, para familiares y amigos, ofreciendo oraciones y ayudas nacidas de un espíritu verdaderamente atento.
Entre los valores que guiaron su caminar, resaltaron la honestidad, el valor y la fe. Con buen humor lograba arrancar una sonrisa aun cuando alguien estuviera triste; su risa, contagiosa, quedará como uno de los recuerdos más entrañables. Con frecuencia repetía su refrán: “estoy HL (Hecha Leña)”, frase que hoy muchos evocarán con cariño. Como cristiana, compartió visiones que la marcaron profundamente: mencionó que veía muchos caballos blancos parados, esperando la orden de Dios.
Se agradece de manera especial a sus cuidadores, a sus amigas y amigos, a sus vecinos y, sobre todo, a su Iglesia, por el acompañamiento, el afecto y la solidaridad brindados.
Le sobrevive su hermana, Eduarda Rivera Soto. Su memoria permanecerá como la de una mujer amada y querida, valiente y de buen corazón, cuya amabilidad y generosidad fueron consuelo y ejemplo.
FAMILIA
Eduarda Rivera SotoHermana
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v.1.18.0