Con respeto y gratitud por su vida, hoy se honra la memoria de Virginia, recordando la huella serena y significativa que deja en quienes tuvieron el privilegio de conocerla. Su presencia permanecerá en el recuerdo familiar como un legado de amor y dedicación, y su vida será evocada con aprecio y dignidad.
Le sobreviven su esposo, Ruben Caro Elias; su hijo, Noel Caro Román; y sus hijas, Carolina Caro Román y Omayra Caro Román.