Ana María nació el 18 de junio de 1939 en Sinaloa, México, donde comenzó una vida llena de alegría, amor y dedicación a los suyos. Fue una mujer alegre y llena de vida, conocida por su amor por la música de banda, su gusto por el baile, y su inmenso cariño por los animales.
Amante de la convivencia y siempre con una sonrisa, Ana María tenía un don especial para hacer sentir bienvenidos a todos los que la rodeaban. Su carácter social y su habilidad para entablar amistad con sus vecinos la convirtieron en un pilar de su comunidad. Siempre dispuesta a ayudar, fue una persona incondicional para su familia y amigos.
Le sobreviven su amado esposo José David Soto, su hijo José David Soto, su hija Carmen Soto, su nieto Eduardo Jose Soto, y su nieta Eliana Soto, quienes la recordarán con profundo amor y gratitud por el ejemplo de vida que dejó.
Ana María vivió con alegría, amor y generosidad. Su risa, su energía y su espíritu amable permanecerán en los corazones de todos los que tuvieron el privilegio de conocerla.
Los servicios funerarios se anunciarán próximamente. La familia agradece el apoyo y cariño en estos momentos difíciles.
Descanse en paz, Ana María.