Fue admirada por su valentía y su voluntad de vivir con gracia y rectitud, sin perder el buen humor y el gusto por la vida. Fue siempre un ejemplo elocuente de fe y de persistencia en medio de retos y de grandes pruebas, de increíble generosidad y capacidad para perdonar y por su amor que no se dejaba vencer aún por la ingratitud.
Candelaria se caso al amor de su vida, Felipe Flores Gonzalez, en 1945. De ese gran amor nacieron Margarita Flores de Contreras, Maria Rosa Chavez, Mari Cruz Romero, y Jorge Flores.
Cuando fallecio su marido en 1972 ella encontró en su familia el mayor motivo de orgullo, fue cubierta de amor y cuidados hasta el último momento de su vida. Conservó siempre su bondad, no perdió nunca su capacidad de amar. Ahora que fue reunida con el amor de su vida por las eternidades quedan aparte de sus cuatro hijos 8 nietos y 11 bis-nietos para disfrutar del legado dejado por Candelaria Castro.
Hoy seguirá sonriendo y seguirá recordando que el amor de su familia estará con ella, adondequiera que vaya.
"Nuestros corazones se destrozaron al perderla, pero no se fue sola, porque se llevó gran parte de nosotros el día que el Señor la llamó".