Cristina nació el 24 de julio de 1949 en Chihuahua, México. A lo largo de su vida, se distinguió por ser una mujer amorosa, amable, y profundamente religiosa. Fue una persona que tocó el corazón de todos los que tuvieron el privilegio de conocerla. Su calidez, su sonrisa y su espíritu generoso la hicieron querida por todos.
Fue una mujer trabajadora y dedicada, siempre dispuesta a dar sin esperar nada a cambio. Su mayor orgullo y prioridad fueron sus hijos, a quienes amó incondicionalmente y por quienes luchó incansablemente. Disfrutaba profundamente cocinar y compartir alimentos con su familia y seres queridos, demostrando su amor a través de cada platillo preparado con cariño.
Cristina fue precedida en la muerte por su amado esposo, el gran amor de su vida, con quien ahora se reúne en paz eterna.
Deja atrás a sus 8 hijos, 9 nietos y 1 bisnieta, quienes continuarán honrando su legado de amor, fe y generosidad.
Su memoria vivirá por siempre en los corazones de su familia y de todos aquellos que fueron bendecidos por su presencia.
Descanse en paz, Cristina Mejía.