Julio será recordado con mucho cariño por sus hijos, Jasmine, Jennifer y Damion, y por su amada nieta, Adalynn Romero. También deja un gran vacío en el corazón de sus padres, hermanos y demás familiares y amigos que tuvieron la dicha de conocerlo y compartir momentos inolvidables a su lado.
Julio era una persona muy alegre, carismática y llena de vida. Era muy conversador y un gran bromista, siempre dispuesto a hacer reír a los demás con sus ocurrencias y su sentido del humor. Disfrutaba mucho escuchar música, especialmente sus queridos oldies, y le encantaba bailar. Entre sus pasatiempos favoritos también estaban dibujar, las motocicletas y las camionetas.
Julio era además un gran fanático de los Dodgers, equipo que apoyaba con mucho orgullo y entusiasmo. Su personalidad, sus risas, sus bromas y la alegría que compartía con quienes lo rodeaban serán siempre recordadas.
Aunque su partida deja un profundo dolor en todos los que lo amaron, su recuerdo permanecerá vivo en cada canción que disfrutaba, en cada baile, en cada sonrisa y en todos los momentos que compartió con su familia y seres queridos.
Julio será profundamente extrañado, pero jamás será olvidado. Que descanse en paz.