eleven al cielo sus fervorosas oraciones por la paz de mi alma. Porque tengo fe y alentadora esperanza, en que el Dios de las misericordias
las oirá como Padre infinitamente bueno y yo se los agradeceré y estimaré como la última y más dulce muestra de cariño, que sirva para
guiarme en mi camino y acercarme al seno bendecido del Creador. No lloren voy a unirme a Dios. Yo los estare esperando en el Cielo....