

Nació Edel en Caguas, para ser específico en la Barriada Morales, el 2 de enero del 1948, sus padres fueron Don Gustavo Marín y doña Ana Resto. Allí se crió junta a sus cinco hermanos, Julio (Junior), Gloria, Gustavo (Papito), Enrique (Cuquito) y Gilbert.
Se graduó de la Escuela Superior (Gautier Benítez) de la Clase 1966.
Conocí a Edel en agosto del 1980, cuando ambos trabajábamos en el correo. Por unas de esas ironías de la vida, ella estaba trabajando ahí desde el 1973 y yo desde el 1970 y no nos conocíamos. Pero como Dios trabaja de forma misteriosa, esa fue su voluntad.
Nos casamos por la corte civil en el Condado de Queens en NY, mi hermana Lucy Morales y su esposo José Morales fueron los testigos de ese evento tan importante en nuestras vidas.
Yo no sé si fue casualidad, no sé si fue el destino, solo sé que cuando nos conocimos, fue como si la hubiera conocido toda una vida. Si es cierto que cada ser tiene un alma gemela, yo puedo dar fe de que ella era la mía y yo la de ella. Su unica hija Andira, aunque no lleva mi sangre, siempre será mi hija y yo siempre seré su papá. Francisco, su esposo siempre seran mi familia.
Ella siempre fue una mujer extraordinaria, sensitiva, celosa de su privacidad, le encantaba estar en la casa, donde se sentía gusto viendo televisión, especialmente los que tenían que ver con detectives
y abogados, también las comedias americanas, no le gustaban los programas de noticias, porque la deprimían. Era amante a los deportes, especialmente el baseball de grandes ligas y el football americano, siempre los veíamos juntos. La lectura era su pasión, siempre le gustaba tener un buen libro, tenía la colección de Paulo Coelho, Isabel Allende, Esmeralda Santiago y varios en inglés. Al momento de irse a vivir con Dios estaba leyendo la historia de Sonia Sotomayor. Ese fue el único libro que ella no terminó.
Una cosa que nunca le gustó fue el abuso, ni tampoco le gustaba oír a nadie ponerle faltas a las personas. Siempre las personas la buscaban para que ella las orientara, ya que era bien buena para dar consejos. No era amiga de criticar, no soportaba las mentiras y tampoco las usaba. No le gustaba hacer planes, ya que ella decía que cuando éstos se hacían por lo general siempre algo salía mal.
Perteneció a las Hijas de María en la iglesia católica cuando jovencita.
Como vivíamos en New York la mayor parte de nuestros viajes fueron a Puerto Rico y a Disney.
Tenemos una perrita, Blondie, mezcla de Labrador con Golden retriever, que era la adoración de ella y mía.
Yo se que Dios me veía triste y me prestó un ángel para que me acompañara, pero yo me puse avaro y creí que me la dejaría a mi lado para siempre, pero Dios necesitaba su ángel y se la llevó...
Gracias mi Dios por haberme dejado compartir con Edel todos estos años. "Yo viví la Gloria en la tierra."
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v.1.18.0