Nacida el 24 de septiembre de 1938, Mercedes fue una mujer alegre, llena de vida y de una calidez inigualable. Su corazón estaba llena de amor por su familia. Le sobreviven con amor y gratitud sus dos hijos; Angel Alberto y Fernando.
Mercedes encontraba felicidad en las cosas sencillas: las flores y tenía un especial talento para escribir poemas, una pasión que alimentaba su alma y con la que compartía su sensibilidad con el mundo. Siempre fue una mujer sumamente feliz, y asi la recordaremos:
ALEGRE, AMOROSA Y CON UN POEMA EN EL CORAZÓN.
Su recuerdo vivirá por siempre en quienes tuvimos el privilegio de conocerla y amarla.