24 de diciembre de 1940 – 8 de septiembre de 2026
Con profundo pesar, pero con gran gratitud a Dios por su vida, despedimos a Santos de Jesús Rivera, un hombre de bien, trabajador y de corazón generoso.
Fue un esposo amoroso, padre ejemplar, abuelo cariñoso y comerciante dedicado, cuya vida estuvo marcada por el amor a su familia, el trabajo honrado y el servicio a los demás. Era una persona dispuesta siempre a ayudar; para él, casi nunca existía un no cuando alguien necesitaba de su apoyo.
Hombre de profunda fe católica, se destacó por su entrega y liderazgo en la Iglesia, sirviendo con humildad y amor al prójimo. También disfrutaba de los deportes y de compartir momentos con sus seres queridos.
Santos de Jesús deja un hermoso legado de amor, fe, trabajo, servicio y valores, que permanecerá vivo en sus hijos, nietos, familiares, amigos y en todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerlo.
Hoy lloramos su partida, pero damos gracias por haber compartido 85 años de una vida llena de enseñanzas y recuerdos inolvidables.
Que Dios le conceda el descanso eterno y reciba su alma en su Reino.
Descansa en paz, Santos de Jesús Rivera.
Tu presencia se ha ido, pero tu legado y tu amor permanecerán para siempre en nuestros corazones.