

Nací en el rancho La Loma Blanca, el 12 de enero de 1933. Mis padres fueron Pedro García y Rafaela Barrera. Mi esposo Abel Marín Arellano, con quien formé una hermosa familia. Vivimos en el rancho La mesa de la Arriera, en Jalisco, donde nacieron nuestros hijos.
En 1975 nos mudamos a Zapopan. Ese año marcó profundamente mi vida, pues enfrenté la dolorosa pérdida de mi hija Evelia y, poco tiempo después, la de mi querido esposo, a quienes extrañé hasta el último día de mi existencia.
En 1990 emigré a los Estados Unidos para vivir junto a mi hijo Pascual. Durante esos años, mis hijos Herlinda y Efraín me visitaban aquí, o bien yo iba a Zapopan para reunirme con ellos.
Disfrutaba cantar, cuidar las flores de mi jardín y participar en las actividades de la iglesia; mi mayor alegría siempre fue compartir la vida con mi familia y amistades.
En 2022 sufrí otra gran pérdida con el fallecimiento de mi hijo Pedro, a quien llevaré siempre en mi corazón.
Desde 2012 viví con mi hija María Luisa, quien con amor, paciencia y dedicación me cuidó y acompañó hasta el último momento de mi vida. Dios me concedió la dicha de conocer y convivir con mis nietos y bisnietos, quienes ocuparán por siempre un lugar especial en mi corazón.
Finalmente, el 4 de agosto de 2026 partí de este mundo en la tranquilidad de mi hogar, rodeada del amor de mis seres queridos. Me voy agradecida por la vida que Dios me concedió, por mi familia y por todas las personas que compartieron conmigo momentos de amor, alegría y fe. Mi recuerdo vivirá para siempre en el corazón de quienes me amaron.
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v.1.18.0