Querido padre Juan Roberto Walle Zuniga
Siempre estaras en nuestro Corazon
Fuistes una persona bondadosa, noble y honrada.
Siempre tenias una sonresa en tu rostro.
Nunca faltaba unas de tus ocurencias y
historias que nos hacia reir.
Nunca faltaba tu presencia en nuestras
vidas y ahora mucho menos nos faltara.
Tus hijos estamos agradecidos por todo
lo bueno que hicistes pro nosotros,
Sabemos que estas content porque
ahora estas en un lugar lleno de paz.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿de quién podré tener miedo?
El Señor defiende mi vida,
¿a quién habré de temer?
(Salmo 27:1)
Sólo una cosa he pedido al Señor, sólo una cosa deseo:
estar en el templo del Señor todos los días de mi vida,
para adorarlo en su templo y contemplar su hermosura
Cuando lleguen los días malos,
el Señor me dará abrigo en su templo;
bajo su sombra me protegerá.
¡Me pondrá a salvo sobre una roca!
(Salmo 27:4,5)
Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida;
el que cree en mí, aunque muera, vivirá,
(San Juan 11:25)
Te recordaremos siempre con mucho amor tus hijos, familiares y amigos.
Hasta siempre papa.