

At the age of 14, her family left Rancho Las Tijeras for the “Big City” of Mexicali. She loved to recount to her children, the trials her mom, her brother Gilberto and she lived on their four day journey. There were no real roads and only donkey and horse trails; no fancy hotels, they slept under the stars.
Arriving in Mexicali, they joined her older brothers who had immigrated years before. During her time in Mexicali, Leonor had her first job as a secretary working for a notary public. There she wrote love letters, read “Dear John” letters, and helped prepare legal documents.
Struggling to survive, she followed her older siblings to Watsonville, California where she worked in the packing houses and agricultural fields. Then one fateful night at a dance held at the Veterans Memorial Hall, she met our father, Don Pedro. After a whirlwind romance she settled down to have 9 BEAUTIFUL Children: Alejandro, Irma, David, Eva, Teresa, Marcos, Carmen, Clara and Abel. Having many children was difficult for this hard working mother, but she excelled at everything she did. Many times she worked the grave yard shift, prepared dinner, cleaned house and did laundry with only a few hours sleep.
During the 50 years she lived in Watsonville, Leonor enjoyed many friendships, especially those with her co-workers at Del Mar Foods. She also saw her family grow. In 1970, the same year her youngest child was born the eldest of her 17 grandchildren was born. She not only loved her children, she also loved their spouses and enjoyed many good times in their company. Many years later she was able to enjoy the company of her 9 great grandchildren.
Although she reluctantly relocated to Fresno, in 1998, she came to love everything about her new home, especially being close to her family and the warm weather. She spent the next 14 years living with her daughter Clara, son-in-law Jaime and granddaughters Michaela and Marissa.
While she lived with Clara, Leonor worked hard to help make Clara’s life easier. However, it wasn’t all work; she also enjoyed traveling with Frank and Teresa to Reno, Nevada and to the California Indian Casinos. She was very lucky on the slot machine and won on many occasions.
Several years later she was diagnosed with Alzheimer’s. As everyone knows this diagnosis is devastating to everyone. For some time we were able to care for her at home and give her the attention she deserved. As the disease progressed we were forced to make a difficult decision. In 2011 our lives changed and our mom started to fight the battle for her life. She was a good patient even during the hardest time. She fought the good fight, until finally she was too tired and succumbed to death on October 20, 2013.
She’s now at peace, no longer suffering. She is in the company of our Lord Jesus Christ, her parents, siblings, her son Marcos, grandson, Michael Peter and her beloved Don Pedro. Our faith assures us that we will see our mother again one day.
Visitation will be held at Lisle Funeral Home on Friday, October 25, 2013 4:00 pm until 7:00 pm.
Memorial Service at Lisle Funeral Home on Saturday, October 26, 2013 at 2:00 pm.
Leonor Estrada nació el Día 22 de Mayo de 1926, sus padres fueron Jesús Estrada y Carmen Ortega. Su lugar de nacimiento fue en el Rancho Las Tijeras, Baja California Sur, cerca de la Ciudad de La Paz, B.C. Leonor fue la más chica de 12 hijos. A la edad de 14, su madre y parte de su familia dejaron atrás EL Rancho Las Tijeras, y salieron hacia la “Gran Ciudad” de Mexicali B.C. Norte. A ella le gustaba recontar el viaje que ella hizo con su madre y su hermano Gilberto, las aventuras que vivieron en ese viaje que tomo cuatro días de su vida. Ella no dijo que no fue un viaje fácil, puesto que no había carreteras, sino caminos en la tierra que se habían trazado con burritos y caballos, y no hubo ningún hotel de lujo, sino un suelo duro con un cielo muy estrellado.
Al llegar a Mexicali, ahí encontraron sus hermanos mayores que se habían ido hacia el Norte varios años anteriores, los cuales ya habían ido y venido a los Estados Unidos, y algunos que ya se habían emigrado. Durante su tiempo en Mexicali, su primer trabajo fue de secretaria con un Notario Público. En este trabajo ella le asistía a las personas con leer cartas no solo de asuntos de negocio sino cartas de amor, y otros documentos legales.
La familia batallaba para sobrevivir, y al fin Leonor siguió los pasos de sus hermanos mayores se vino a los Estados Unidos, a Watsonville, California donde ella trabajo en los empaques y los files agrícolas. Luego llego aquella noche… Aquella en que fuera al Baile el Veterans Memorial Hall, donde ella conoció a nuestro padre, Don Pedro. Después de un romance breve, sentaron cabeza y tuvieron 9 hijos Hermosos… Alejandro, Irma, David, Eva, Teresa, Marcos, Carmen, Clara y Abel. El hecho de haber tenido muchos hijos fue difícil para esta madre trabajadora, pero todo lo hacía bien. En muchas ocasiones le tocaba trabajar de noche, pero a pesar de todo esto, Leonor hacia su quehacer, su cena, el lavado de ropa, todo esto con pocas horas de descanso.
Durante los 50 años que ella vivió en Watsonville, ella disfruto de muchas amistades, especialmente con sus compañeras del empaque Del Mar Foods. Durante estos años, ella observo que su familia crecía. En el año 1970, el mismo ano que naciera su último hijo, también nació su primer nieto. Ella no solo amaba a sus hijos, ella también amaba a sus yernos y nueras con el mismo amor que a sus hijos. Con todos ellos, ella paso muchos años muy bonitos en compañía de todos. Después también le toco pasar muchos años hermosos en compañía de sus nietos y sus nueve bis-nietoes.
Aunque Leonor se cambio a vivir a Fresno con dificultad en el año 1998, llego a amar ese lugar tanto como amaba a Watsonville. Ella amaba a Fresno, especialmente porque todos sus hijos estaban más cerca a ella, y por el clima le recordaba a Mexicali. Ella duro 14 años viviendo con su hija Clara, su yerno Jaime y sus nietas Michaela y Marissa.
Durante el tiempo que vivió en casa de Clara, Leonor hacia todo lo posible por ayudar a Clara. Sin embargo, no fue todo trabajo para Leonor, ella también disfruto muchos viajes a Reno con su hija Teresa y yerno Frank, también le encantaba ir a los Casinos de Indios de California. Ella tenía mucha suerte en las maquinitas roba-dinero y en varias ocasiones ganaba con frecuencia.
Anos después se le diagnostico el Alzheimer. Como todos saben, esta enfermedad es devastadora. Por un tiempo pudimos cuidar de ella en casa y darle la atención que necesitaba, Mediante pasaba el tiempo, y fue progresando su enfermedad, ella necesitaba mas atención medica y tuvimos que hacer la decisión mas difícil que hemos hecho al internarla en un centro de cuidado para pacientes con Alzheimer. En el año 2011 nuestras vidas cambiaron al darnos cuenta que cada día la enfermedad avanzaba, y poco a poco nuestra madre batallaba por seguir adelante. Nos decían que mi madre siempre fue una buena paciente, aun durante los tiempos más difíciles que tuvo que vivir nuestra madre. Luego siguieron los días que obligaban a llevarla al “Hospital Grande” y poco a poco la enfermedad vencía a la vida. Pero ella peleo con todas sus fuerzas, hasta que ya no pudo vencer la enfermedad. La enfermedad la venció y ella cada día perdía las fuerzas y falleció el día 20 de Octubre, 2013. Ahora ella esta descansando en paz, ya no está sufriendo.
Leonor ahora está en paz, esta con Nuestro Señor, Jesús Cristo, con sus padres y hermanos, su hijo Marcos, su nieto Marquitos y su gran amor, Don Pedro. Nuestra Fe nos asegura que nosotros también la acompañaremos en el futuro y volveremos a ver a nuestra madre algún día.
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v.1.18.0