April 4, 1930 - March 16, 2021
Fresno, California
It is with great sadness that we share that our beloved mother, grandmother, sister, aunt, cousin, and friend, Rebecca Alvarez De La Torre, left this world on Tuesday, March 16, 2021 to finally reunite with Jesús, her husband and the love of her life.
Rebecca was born April 4, 1930 in a small rancho known as El Cerrito, Tonaya, Jalisco, Mexico to Victoriano Alvarez and Emiliana Mancilla. She was the middle child of nine children.
Rebecca is survived by her 10 children, Jose Reyes De la Torre, Maria Martha De la Torre, Maria Dolores De la Torre, Maria de Jesús De la Torre Quintero, Irineo De la Torre, Maria Guadalupe Diaz, Graciela Campos, Rosa Elena Gonzalez, Maria Luisa De la Torre, and Jose de Jesus De la Torre. She also had a total of 36, with 33 surviving, grandchildren, and over 100 great and great-great grandchildren.
Rebecca immigrated to Fresno, CA in 1971 to reunite with her husband, Jesús De La Torre, and all of her children. Their goal as parents was to give their children the opportunity to live the "American Dream".
Once in Fresno, Rebecca immediately began to help her husband support their family by joining him in working in agriculture as a migrant farm worker, as well as caring for her growing children. She ultimately retired as a farm worker after 25 years at the age of 75. After retiring, she was able to enjoy more time with her husband Jesús, her grandchildren and great grandchildren, but also was able to indulge in her love of gardening, bird keeping, cooking, sewing and herbal healing.
Rebecca had a larger than life personality. She touched so many lives and always welcomed everyone with open arms. She was deeply religious and had a very strong Catholic belief that no one could take away. Although she raised her children in the church, Rebecca also believed in giving them a foundation of free thought. Her goal in life was to ensure that her children grew up strong in their beliefs and convictions, so they in turn could raise their children with those same beliefs.
Rebecca was admired and known by all as the Matriarch of the De La Torre family and many sought her guidance because of her strength, faith, and wisdom. She had so many nieces and nephews that looked to her as a surrogate parent when they came to the United States looking to fulfill their dreams. Rebecca was also loved by her neighbors of over 30 years and was known throughout her street as “grandma”.
Rebecca had a way of bringing words to life through her story telling, giving her children, grandchildren and great-great grandchildren (and honestly, anyone who would listen!) an in-depth view of her life experiences. Rebecca was known as a very stoic, candid, and straightforward woman with an incredible sense of humor. You always knew where you stood with her, as she did not mince her words; she was a very opinionated woman in a time and place that women were not allowed to be. Not only did Rebecca show strength, but she also let people see her vulnerable side, especially in the latter years of her life. This is what made her such a wonderful role model, who will be missed by many.
Rebecca Alvarez De La Torre
4 de abril, 1930 - 16 de marzo, 2021
Fresno, California
Es con gran tristeza que compartimos que nuestra querida madre, abuela, hermana, tía, prima, comadre y amiga, Rebecca Álvarez De La Torre, dejó este mundo el martes 16 de marzo de 2021 para reencontrarse finalmente con Jesús, su esposo y el amor de su vida.
Rebecca nació el 4 de abril de 1930, en un pequeño rancho conocido como El Cerrito, Tonaya, Jalisco, México hija de Victoriano Alvarez y Emiliana Mancilla. Ella era la hija del medio de nueve hijos.
A Rebecca le sobreviven sus 10 hijos, José Reyes De la Torre, Maria Martha De la Torre, Maria Dolores De la Torre, María de Jesús De la Torre Quintero, Irineo De la Torre, Maria Guadalupe Diaz, Graciela Campos, Rosa Elena Gonzalez, María Luisa De la Torre y José de Jesús De la Torre. Ella también tenía un total de 36, con 33 nietos sobrevivientes, y más de 100 bisnietos y tataranietos.
Rebecca emigró a Fresno, CA en 1971 para reunirse con su esposo, Jesús De La Torre, y todos sus hijos. Su objetivo como padres era darles a sus hijos la oportunidad de vivir el "Sueño Americano".
Llegando a Fresno, Rebecca inmediatamente comenzó a ayudar a su esposo a mantener a su familia trabajando en la agricultura como trabajadora agrícola migrante, además de cuidar a sus hijos en crecimiento. Finalmente se jubiló como trabajadora agrícola, después de 25 años, a la edad de 75. Después de jubilarse, dedicó más tiempo a disfrutar de su tiempo con su esposo Jesús, sus nietos y bisnietos, pero también se entregó a su amor por la jardinería, criar aves, cocinar, coser y curar a base de hierbas.
Rebecca tenía una personalidad más grande que la vida. Tocó tantas vidas y siempre recibió a todos con los brazos abiertos. Ella era profundamente religiosa y tenía una creencia católica muy fuerte que nadie podía quitar. Aunque crió a sus hijos en la iglesia, Rebecca también creía en darles una base de pensamiento libre. Su objetivo en la vida era asegurarse de que sus hijos crecieran fuertes en sus creencias y convicciones, para que a su vez pudieran criar a sus hijos con esas mismas creencias.
Rebecca era admirada y conocida por todos como la matriarca de la familia De La Torre y muchos buscaron su guía debido a su fuerza, fe y sabiduría. Tenía tantas sobrinas y sobrinos que la consideraban una madre sustituta cuando llegaron a los Estados Unidos en busca de cumplir sus sueños. Rebecca también fue amada por sus vecinos de más de 30 años y era conocida en toda su calle como “abuela”.
Rebecca tenía una manera de dar vida a las palabras a través de su narración de historias, brindando a sus hijos, nietos y tataranietos (y, sinceramente, a cualquiera que quisiera escuchar!) una visión de sus experiencias de vida. Rebecca era conocida como una mujer muy estoica, sincera y directa, con un increíble sentido del humor. Siempre sabías dónde estabas con ella, ya que ella no se andaba con rodeos; ella era una mujer muy obstinada en un tiempo y lugar donde las mujeres no podían estar. Rebecca no solo mostró fuerza, sino que también dejó que la gente viera su lado vulnerable, especialmente en los últimos años de su vida. Esto es lo que la convirtió en un modelo a seguir tan maravilloso que muchos extrañarán.