Con profundo respeto, la recordamos como una mujer amada y entrañablemente apreciada, cuya presencia dejó una huella serena en quienes tuvieron el privilegio de conocerla. A lo largo de su vida, Mami fue un ejemplo de entrega y dedicación a los suyos. Su trato dulce y su corazón bondadoso se reflejaban en los gestos sencillos de cada día, en la manera de acompañar, de escuchar y de brindar consuelo. Su memoria permanecerá como un legado de cariño, ternura y devoción familiar. Mami residía en Houston, Texas.
Le sobreviven sus hijos: Flora Argueta y esposo Satiel; Doris L Turcios y esposo Luis; Lidia Merlos y esposo Cristian; William Campos y esposa Guadalupe. También le sobreviven 13nietos y 10 bisnietos 3 hermanas y 2 hermanos sobrinos, sobrinas y demas familia.
Que su alma descanse en paz, y que el recuerdo de Mami permanezca como una luz de amor y gratitud en el corazón de su familia y seres queridos.