

Nació el 15 de noviembre de 1954 en Guanajuato, México, hijo de Juan Navarro y Carmen Almaraz, quienes le precedieron en la muerte.
La vida de Felimon estuvo llena de desafíos, pero también de una enorme fortaleza y determinación. Desde muy joven aprendió el valor del trabajo duro y la valentía. Era un hombre responsable, de buen corazón y siempre dispuesto a ayudar a los demás. También era muy directo y decía lo que pensaba, una cualidad que quienes lo conocieron llegaron a apreciar y respetar.
Trabajó durante muchos años en la agricultura, siempre esforzándose por alcanzar más en la vida y buscando oportunidades para construir un mejor futuro. En 1978 sufrió un accidente que cambió su vida y le impidió volver a caminar. Aunque enfrentó muchos momentos difíciles, nunca permitió que esos desafíos lo detuvieran. Con valentía y determinación, siguió adelante e inspiró a quienes lo rodeaban.
Más adelante en su vida, Felimon tomó la decisión de regresar a la escuela y perseguir una nueva meta profesional. Gracias a su esfuerzo y dedicación, se convirtió en Consejero de Salud Conductual, donde pasó muchos años ayudando y orientando a otras personas durante momentos difíciles. Se jubiló en 2020, dejando una huella positiva en la vida de muchas personas.
Felimon disfrutaba de las cosas sencillas de la vida. Le gustaba salir a manejar, cuidar sus plantas, compartir una buena comida y, sobre todo, pasar tiempo con su familia.
Una de sus mayores alegrías fue el amor que compartió con su esposa, Ana Navarro, con quien estuvo casado durante 27 años. Juntos construyeron una vida llena de amor, apoyo y recuerdos inolvidables. También le sobreviven sus tres hermanos, quienes compartieron con él muchos capítulos de su vida y conservarán siempre su recuerdo.
Felimon deja un gran vacío en el corazón de su esposa, familiares y amigos, pero también deja un legado de determinación, resiliencia y fortaleza.
FAMILIA
Ana NavarroEsposa
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v.1.18.0