Carlos fue precedido en la muerte por su amada esposa, María de Ángeles Hernández, y su querida hija, Cristina Hernández.
Le sobreviven sus hijos: José Carlos Hernández, Mónica Elizabeth Hernández y Ángel Hernández, así como sus queridos nietos, quienes fueron una fuente constante de alegría en su vida.
Carlos será recordado como un hombre lleno de vida, con un gran amor por la música y el baile. Disfrutaba viajar a Tijuana y atesoraba cada momento compartido con sus nietos. Fue un hombre profundamente dedicado a su familia, a quienes brindó amor, apoyo y ejemplo a lo largo de su vida.
Su ausencia deja un vacío inmenso, pero su recuerdo vivirá siempre en los corazones de sus familiares y amigos. Será profundamente extrañado por todos quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Descanse en paz.