Con profundo pesar, recordamos a Guadalupe Pineda Pérez, originaria de Sinaloa, México, quien nació de Tiburcio Pérez y Sara López. Guadalupe fue una mujer ejemplar, llena de amor, fe y dedicación a su familia.
Le sobreviven sus queridos hijos Miguel A. Pineda, Guadalupe Ray y María Eagleson. Fue precedida en la muerte por su amado hijo José Pineda Jr., a quien llevó siempre en su corazón.
Guadalupe era una cocinera maravillosa; disfrutaba preparar alimentos para su familia y compartir esos momentos especiales alrededor de la mesa. Amaba pasar tiempo con sus nietos, quienes fueron una gran fuente de alegría en su vida. También encontraba tranquilidad y entretenimiento en sus libros de sopa de letras.
Fue una católica devota, firme en su fe y en su amor por Dios. Se distinguía por ser amable con todos, siempre comprensiva y atenta a las necesidades de quienes la rodeaban. Su familia fue su orgullo y su mayor alegría, y a ellos dedicó su vida con entrega y amor incondicional.
Guadalupe será profundamente extrañada por su familia y amigos, quienes conservarán por siempre su recuerdo, su bondad y su ejemplo de fe y amor. Que descanse en paz.