Con profundo dolor y amor en el corazón, la familia de Rosa Amelia Lara comunica su fallecimiento. Nacida en El Salvador, hija de José Cruz Lara y María Julia Hernández, Rosa fue una persona alegre, llena de luz, y con un espíritu vibrante que tocó la vida de todos los que la conocieron.
Le sobreviven su amado esposo, José Néstor Antonio, con quien compartió años de amor, compañerismo y recuerdos inolvidables. También deja a sus queridos hermanos y hermanas: María Hernández, Cruz María Lara, Ana De La Flor Lara, Dominga Lara Hernández, Ana Gloria Lara y José Ricardo Lara. Fue precedida en la muerte por su hermana Sandra Isabel Lara Hernández, a quien ahora se une en paz eterna.
Rosa amaba la música y bailar era una de sus más grandes alegrías. Tenía una personalidad extrovertida y conversadora; dondequiera que iba, dejaba su huella con una sonrisa, una palabra amable o una risa contagiosa. Su amor por la familia era lo primero en su vida, y mantenía un lazo estrecho con todos sus seres queridos.
Disfrutaba de viajar, especialmente a su querido pueblo natal en El Salvador, donde revivía memorias y cultivaba nuevas. Le encantaban las flores, siempre estaba rodeada de ellas, y encontraba en su belleza una fuente de felicidad. También era una amante empedernida de las compras, disfrutándolas al máximo. Rosa tenía un tierno afecto por su perrito de peluche, al que cariñosamente llamaba Leopoldito.
Rosa Amelia será profundamente extrañada por su esposo, su familia y por todos aquellos cuyos corazones fueron tocados por su alegría, calidez y generosidad.
Que descanse en paz, Rosa Amelia Lara. Tu luz seguirá brillando en todos los que te amaron.