Fue una mujer muy activa, siempre interesada en mantenerse conectada con el mundo. Disfrutaba enormemente la lectura, encontrando en los libros una fuente constante de alegría y aprendizaje. También le encantaba utilizar Facebook, donde compartía momentos, pensamientos y mantenía el contacto con familiares y amigos.
En el Leon Medical Center, donde era muy querida, se ganó el apodo cariñoso de “Alexa” por su agilidad mental y su disposición para ayudar y responder a todos con rapidez y amabilidad.
María será recordada por su espíritu vivaz, su calidez y su capacidad de hacer sentir especiales a los demás. Le sobreviven su hermana gemela y su sobrina, quienes atesorarán por siempre su memoria y el amor que les brindó.
Su legado vivirá en los corazones de todos los que tuvieron el privilegio de conocerla.