Con profunda tristeza, la familia Méndez anuncia el fallecimiento de Rebeca Méndez León, una mujer maravillosa, hermosa en alma y corazón, quien partió de este mundo dejando un legado de amor, fortaleza y dulzura.
Rebeca fue una esposa devota, una madre amorosa y una abuela tierna y dedicada. Su vida fue un ejemplo de generosidad, sabiduría y entrega incondicional a su familia. En cada etapa de su vida, Rebeca sembró cariño y comprensión, tocando las vidas de todos quienes tuvieron el privilegio de conocerla.
Amó con intensidad, cuidó con esmero y enseñó con el ejemplo. Sus manos siempre estuvieron dispuestas para consolar, sus palabras para alentar, y su sonrisa para iluminar hasta los días más grises. Fue el corazón de su hogar, y su presencia siempre será recordada con infinito amor.
Aunque su partida deja un vacío imposible de llenar, su espíritu vive en cada recuerdo compartido, en cada enseñanza transmitida y en cada abrazo heredado.