

Lorena vivió una vida llena de aventuras, felicidad y mucho amor. Durante su juventud viajó por muchos estados de México y Estados Unidos.
Cuando se casó con Fernando Díaz, su esposo durante 30 años, se estableció en California y allí tuvo 7 hijos.
Lorena siempre afrontó su vida con gran valentía y fortaleza. Lorena era una persona desinteresada y alegre. Todos los que tuvimos la suerte de vivir con ella sabíamos que siempre que necesitáramos algo, ella estaría ahí incondicionalmente.
A Lorena le gustaba ir al casino para distraerse y entretenerse. Y sus momentos felices siempre fueron cuando estaba rodeada de su familia y amigos.
Lorena trabajó en el Puerto de Los Ángeles como estibadora durante varios años. Durante los últimos 17 años vivió en el condado de Riverside, donde se convirtió en ama de casa.
A Lorena le sobreviven su esposo Fernando Díaz, su madre Martha Cruz y sus hijos Jonathan, Jacob, Abraham, Samuel, Daniel, Natalie e Ilene. Su amor y devoción por su familia fue inquebrantable hasta el final. La extrañaremos por siempre y su recuerdo vivirá para siempre en nuestros corazones.
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v.1.18.0