

Fidel Muñoz, conocido cariñosamente como "Pilos" en el rancho. Fidel fue un hombre de palabra, cuya integridad incuestionable dejó una huella imborrable en todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Esposo devoto por 47 años, Fidel compartió una relación llena de complicidad y cariño con su amada esposa. Aunque no faltaban las discusiones diarias por cualquier cosa y por nada, su amor era evidente en cada gesto y en la forma en que siempre se refería a ella como "Mujer". No podían estar el uno sin el otro, pasando 24 horas juntos, demostrando que su unión era inquebrantable.
Como padre, Fidel fue el mejor ejemplo para sus hijos, enseñándoles el valor del trabajo duro y la importancia de la familia. Aunque no tenían lujos, nunca les faltó nada gracias a su esfuerzo y dedicación. Sus hijos, sobrinos y nietos recuerdan con cariño las visitas al rancho, donde siempre había algo que hacer, pero también donde siempre se sentían amados y bienvenidos.
El campo fue la vida de Fidel, y el rancho en Estados Unidos se convirtió en su refugio y pasión en los últimos años. Con sus manos curtidas por el trabajo, sembraba chiles, jitomates y maíz cada temporada, cuidando con esmero de sus animales y construyendo cercas con dedicación diaria. Su amor por la tierra y la naturaleza se reflejaba en cada rincón de su hogar.
Fidel era un hombre lleno de historias y anécdotas, que compartía con entusiasmo y humor. Desde sus relatos como coyote y la gente que trajo de joven, hasta las historias de la gente cercana, sus animales y las construcciones que realizó en su juventud, cada relato era una ventana a su vida llena de experiencias. De joven, su vida fue la construcción en específico trabajar con piedra, sus tierras en mexico y el rancho.
Pero por encima de todo, la familia fue el gran amor de Fidel, y sus 19 nietos fueron su mayor felicidad. Cada uno de ellos guarda recuerdos especiales de "Pilos", el abuelo que siempre les daba una galleta, una naranja, y les enseñaba con paciencia a cuidar de los animales y las gallinas. Su generosidad era legendaria, y cuando viajaba a México, no faltaban las cajas y costales de fruta que compraba para compartir con todos, diciendo: "Hay mucho, coman, acábenlo".
Al llegar a visitarlo, siempre era recibido con la hospitalidad característica de Fidel, quien nunca dudaba en ofrecer un taco y asegurarse de que nadie se fuera con hambre. Su espíritu generoso y su amor por los suyos perdurarán en los corazones de todos los que lo conocieron.
Descansa en paz, Fidel Muñoz, "Pilos". Tu legado de amor, integridad y trabajo duro vivirá para siempre en tu familia y en el rancho que tanto amaste.
El velorio de Fidel Muñoz se llevará a cabo el jueves 2 de julio, de 10:00 a. m. a 8:00 p. m., en la funeraria Kraft Funeral Home, ubicada en 708 E. Spring Street, New Albany.
La Misa de Funeral se celebrará a las 11:00 a. m. del viernes 3 de julio en la Iglesia Católica St. Anthony of Padua. El sepelio se realizará posteriormente en el Cementerio Silver Creek, en Memphis, Indiana.
“No les di mucho, pero los puse donde hay”
This means “I didn’t give you guys much but I put you where there’s an abundance and it’s up to you to make something”.
He was always available for all 8 of us and received us with a warm heart and always made sure we were ok. My father lead by example, he was a silent leader that did not have to be very vocal to make his point. A man that traveled to a different country without knowing the language or knowing anyone was able to always provide for his wife and 8 kids. Every time we told people who my father was, they would automatically express their respect and admiration and always had a story of my dad helping them. I wish I can one day become 1/2 the man he ever was. Man of a few words but every word was sincere and his love was always unquestionable. -Josue Munoz #7
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