

Hugo Padilla, 69, passed away on February 14, 2025, in Upton County, Texas. Born on September 7, 1955, in Rancho Urrutia, Chihuahua, Mexico, Hugo lived a life defined by hard work, dedication to his family, and a quiet but meaningful presence that left a lasting impact on those who knew him.
For over 40 years, Hugo worked as a Construction Foreman for Petroplex Pipe & Construction. His strong work ethic and commitment to his craft were evident in everything he did. He took pride in his labor and provided tirelessly for his loved ones. More than anything, he was a man who believed in the value of perseverance and responsibility.
Hugo was deeply family-oriented and found joy in the simple moments spent with those he loved. He is survived by his wife, Silvia Rayos; his children Hugo Padilla Jr., Manuel Padilla, Jane Aranda, Ashley Padilla, Ruben Rayos, Cecilia Porras, and his dog Solovino; his 18 grandchildren and 3 grandkitties. He was also eagerly anticipating the arrival of his first great-grandson.
Hugo is also survived by his siblings Virginia Vega, Ermita Ibarra, Alfredo Padilla, Isabel Padilla, Patricia Padilla, Mario Padilla, Pablo Padilla, Eva Padilla, and Francisca Padilla—as well as many extended family members who will miss him dearly.
He was preceded in death by his parents Juan Padilla and Juana Carreon Galban and brother Manuel Padilla.
In his free time, Hugo could often be found tending to his yard—watering the grass with care or admiring his collection of rocks and cacti. He enjoyed grilling for his family and ensuring that everything around him was well-kept. Every year during Easter and Día de los Muertos (Day of the Dead), he made it a tradition to travel to El Rancho to spend time fishing and reconnecting with family—a testament to how much he valued these moments of togetherness.
Hugo was known for his generosity and warm heart, always opening his home to anyone who needed a place to gather, laugh, and feel welcomed. His house became a second home to many, especially his daughter Ashley’s friends. Whether it was a casual hangout, a place to stay or just a spot to feel at ease, Hugo made sure everyone felt like family.
He had a way of making people feel comfortable, greeting them with a smile, sharing stories, and ensuring there was always enough food to go around. His hospitality wasn’t just about having an open door—it was about creating a space where people felt valued and safe. For Ashley’s friends, his home became a sanctuary, a place filled with warmth, laughter, and a sense of belonging. Becoming a father figure to many.
Hugo’s kindness left a lasting impression on everyone who walked through his door. He showed that home isn’t just about walls and a roof—it’s about the love, generosity, and open-heartedness that fills the space. His legacy of welcoming others with open arms will always be remembered by those lucky enough to have experienced it.
Though he was a man of few words, Hugo’s presence spoke volumes through his actions. He worked endlessly to provide for those he loved and always put family first. His quiet strength and unwavering dedication will be remembered by all who had the privilege of knowing him.
Services will be held at Odessa Funeral Home in Odessa, Texas. A viewing will take place on February 21 from 2:00 PM to 7:00 PM followed by a rosary from 7:00 PM to 8:00 PM. A funeral service will be held on February 22 at 10:00 AM at Odessa Funeral Home.
Hugo’s legacy lives on in the hearts of those who loved him. May his memory bring comfort and strength to all who mourn his passing.
Hugo Padilla, de 69 años, falleció el 14 de febrero de 2025, en Upton County, Texas. Nacido el 7 de septiembre de 1955, en Rancho Urrutia, Chihuahua, México, Hugo vivió una vida definida por el trabajo duro, la dedicación a su familia, y una presencia tranquila pero significativa que dejó un impacto duradero en aquellos que lo conocieron.
Durante más de 40 años, Hugo trabajó como capataz de construcción para Petroplex Pipe & Construction. Su fuerte ética de trabajo y compromiso con su oficio eran evidentes en todo lo que hacía. Se enorgullecía de su trabajo y proveía incansablemente a sus seres queridos. Por encima de todo, era un hombre que creía en el valor de la perseverancia y la responsabilidad.
Hugo estaba profundamente orientado a la familia y encontraba la alegría en los momentos sencillos que pasaba con sus seres queridos. Le sobreviven su esposa, Silvia Rayos; sus hijos Hugo Padilla Jr., Manuel Padilla, Jane Aranda, Ashley Padilla, Rubén Rayos, Cecilia Porras, y su perro Solovino; sus 18 nietos y 3 grandkitties. También esperaba con impaciencia la llegada de su primer bisnieto.
También le sobreviven sus hermanos Virginia Vega, Ermita Ibarra, Alfredo Padilla, Isabel Padilla, Patricia Padilla, Mario Padilla, Pablo Padilla, Eva Padilla y Francisca Padilla, así como muchos otros familiares que le echarán mucho de menos.
Le precedieron en la muerte sus padres Juan Padilla y Juana Carreón Galbán y su hermano Manuel Padilla.
En su tiempo libre, a Hugo se le podía encontrar a menudo cuidando de su jardín, regando la hierba con esmero o admirando su colección de rocas y cactus. Le gustaba hacer barbacoas para su familia y asegurarse de que todo a su alrededor estuviera bien cuidado. Todos los años, durante la Semana Santa y el Día de los Muertos, tenía por tradición viajar a El Rancho para pescar y reencontrarse con la familia, lo que demuestra lo mucho que valoraba estos momentos de unión.
Hugo era conocido por su generosidad y su cálido corazón, siempre abriendo las puertas de su casa a cualquiera que necesitara un lugar donde reunirse, reír y sentirse bienvenido. Su casa se convirtió en un segundo hogar para muchos, especialmente para los amigos de su hija Ashley. Tanto si se trataba de una reunión informal, un lugar donde quedarse o simplemente un lugar donde sentirse a gusto, Hugo se aseguraba de que todo el mundo se sintiera como en familia.
Sabía cómo hacer que la gente se sintiera cómoda, saludándola con una sonrisa, compartiendo historias y asegurándose de que siempre hubiera comida suficiente para todos. Su hospitalidad no consistía sólo en tener la puerta abierta, sino en crear un espacio en el que la gente se sintiera valorada y segura. Para los amigos de Ashley, su casa se convirtió en un santuario, un lugar lleno de calidez, risas y sentido de pertenencia. Se convirtió en una figura paterna para muchos.
La amabilidad de Hugo dejó una huella imborrable en todos los que cruzaron su puerta. Demostró que un hogar no consiste sólo en paredes y techo, sino en el amor, la generosidad y la franqueza que llenan el espacio. Su legado de acoger a los demás con los brazos abiertos será siempre recordado por quienes tuvieron la suerte de vivirlo.
Aunque era un hombre de pocas palabras, la presencia de Hugo lo decía todo con sus acciones. Trabajó sin descanso para mantener a sus seres queridos y siempre dio prioridad a su familia. Su fuerza tranquila y dedicación inquebrantable será recordado por todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Los servicios se celebrarán en Odessa Funeral Home en Odessa, Texas. El 21 de febrero se celebrará un velatorio de 2:00 a 7:00, seguido de un rosario de 7:00 a 8:00. Un servicio funerario se llevará a cabo el 22 de febrero a las 10:00 AM.
El legado de Hugo vive en los corazones de aquellos que lo amaron. Que su memoria traiga consuelo y fuerza a todos los que lloran su muerte.ed away on Friday, February 14, 2025.
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v.1.18.0