Con profundo dolor y a la vez con inmensa gratitud por una vida llena de amor, anunciamos el fallecimiento de Cristóbal Romero Bravo, quien partió de este mundo el 15 de marzo de 2026, a la edad de 86 años.
Don Cristóbal nació el 15 de mayo de 1939 en Michoacán, México. Con valentía y esperanza, emigró a los Estados Unidos en 1978, donde construyó una vida basada en el trabajo, la familia y la generosidad. En el año 2005, logró convertirse en ciudadano estadounidense, un orgullo más en su admirable trayectoria.
Fue un esposo devoto, compartiendo 68 hermosos años de matrimonio con su amada esposa Josefina Romero. Juntos formaron una familia ejemplar con 9 maravillosos hijos: Ramón, Estela, Margarita, Crisanta, Nicanor, Yolanda (quien ya descansa en paz), Patricia, Cristóbal Jr. y María Guadalupe.
Don Cristóbal fue un hijo amoroso, un esposo incondicional, un padre ejemplar, suegro respetado y un abuelo lleno de ternura. Su legado vive en sus 31 nietos, 35 bisnietos y 1 tataranieta, quienes fueron la luz de su vida. Proveniente de una familia de 7 hermanos, también fue un tío excepcional, un vecino querido y un amigo para todos.
Será recordado como un hombre alegre, de corazón enorme, amante de la naturaleza y siempre dispuesto a ayudar. Su hogar siempre estuvo abierto para todos, ofreciendo comida, cariño y apoyo a quienes lo necesitaban. Su generosidad, su fortaleza y su profunda compasión dejaron una huella imborrable en todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Su familia se siente profundamente bendecida de haber recibido su amor incondicional, su ejemplo de vida y su espíritu bondadoso.
Los servicios se llevarán a cabo de la siguiente manera:
Velorio:
29 de marzo a partir de las 3:00 p.m. hasta la mañana siguiente
Funeraria del Ángel Oxnard
401 W Channel Islands Blvd, Oxnard, CA 93033
Misa:
Iglesia St. Anthony’s
2511 S C St, Oxnard, CA 93033
Sepelio:
Santa Clara Cemetery
2370 N H St, Oxnard, CA 93036
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Don Cristóbal Romero Bravo vivirá por siempre en nuestros corazones. Su amor y su legado permanecerán como una luz eterna en nuestras vidas.